miércoles, 18 de febrero de 2009

FUERA DEL AGUA

MANUEL AGUIRRE LAVARRERE
(MACKANDAL)

De nada valdrán leyes, policías, decretos y represión contra los que hoy se niegan a trabajar con el gobierno. El individuo seguirá buscando su bienestar aun a riesgo de enfrentar problema con la supuesta justicia oficial que lejos de sumar divide y siembra en buena parte de la conciencia ciudadana la burla y el rechazo. No es justo reprimir sin antes analizar el problema de forma abierta e imparcial. Cuando el salario sea capaz de cubrir la canasta básica y deje para vestir, calzar y tener un margen para la recreación, algo muy justo y propio de la persona humana, los supuestos delitos o ilegalidades, que muchas veces son resultado de la extrema necesidad que lastra el bienestar y altera los nervios sin que llegue el ciudadano a alcanzar un mínimo de condiciones que incluyan vivir de forma decorosa. Cuando los sindicatos dejen de ser títeres del estado y sepan representar gallardamente a sus afiliados, esos supuestos delitos o ilegalidades caerán de forma progresiva sin compulsión oficial ni social.
Toca al gobierno resolverlos con tanta prontitud como las leyes que emite y encarcelan. Toca al gobierno dar cumplimiento a uno de los más sagrados derechos que en cualquier sociedad tiene la persona humana y prometidos al pueblo de Cuba en LA HISTORIA ME ABSOLVERÁ. D e ser incapaz de hacerlo, debe entonces dar la oportunidad a otros para que lo intenten. Entonces, sólo entonces tendrá moral para exigir y hacer creíble su discurso. Porque fuera del agua se nada muy bien.