miércoles, 27 de agosto de 2008

NO CONFUNDIR LA LECHE CON LA MAGNESIA


NO CONFUNDIR LA LECHE CON LA MAGNESIA

Lo que para algunos constituye un punto de giro en la política cubana, tales como el acceso de los cubanos a los hoteles para turistas extranjeros, la posibilidad de comprar computadoras, motos y DVD, son, ni más ni menos, que un derecho ciudadano del que hasta ahora hemos carecido y sin que para ello se necesite un documento oficialista. Derechos a los que hemos sido segregados producto de las restricciones y leyes embudos so pretexto de cualquier cosa en aras de mantener un desesperante y abusivo control con cuanta persona se identifique como ciudadano de esta Isla. Derechos que su propia creencia hace que nos sintamos estimulados cuando deja de ser tabú y lo cofundamos entonces con ese vocablo que, según mi viejo y destartalado Larousse, define como
Modificación que resulta de ello, muda, mudanza, traslado, crisis y reemplazo; y es aquí, en esta ultima accesión, donde sí estaríamos en un verídico cambio de mentalidad y apertura plena.