miércoles, 13 de agosto de 2008

CON LUZ PROPIA

CON LUZ PROPIA.

El programa Con Voz Propia de Radio Martí del día veintitrés de junio me dejó con las ganas de seguir escuchando las opiniones de sus conductoras con respecto a Barack Obama, su campaña política y el problema negro. Y sentí no tener un teléfono a mano y dar mi opinión al respecto. Mi temor es que por ser negro, se deje llevar por los cantos de sirena de aquellos gobiernos que dicen defender los derechos del negro y del ciudadano, y cometen abusos de todo tipo contra la sociedad civil y crímenes de lesa patria y de lesa integridad, como es el caso nuestro.

Por eso, con más horas de vuelo en los asuntos políticos y habiendo permanecido durante ocho años sucesivos en la Casa Blanca, constituyendo- en mi opinión-, uno de los períodos presidenciales más fructíferos y empáticos que ha tenido la nación americana, y luego de haber leído su autobiografía Historia Viva, donde pude contactar sus grandes y apetecibles valores humanos, mi voto, de poder hacerlo, favorecería a Hillary Clinton.

La histórica hazaña de Obama, constituye, llegue o no, un rotundo éxito, y muestra la buena voluntad de hacer de una nación por eliminar todo vestigio de racismo y desigualdades raciales[1]. ¿Quien podía creer aquel día 1ro de diciembre de 1955, en que Rosa Parks se negó a ceder su asiento en el autobús a un hombre blanco, que hoy, y desde hace ya algún tiempo, un hombre negro estuviera de tú a tú en la puja electoral por el máximo escaño en la Casa Blanca?
Ello sólo es posible cuando hay un pueblo, una etnia, un grupo, que no está dispuesto a dejarse mangonear, y cuando hay un gobierno que ha dejado atrás, en disímiles forma, esa manía de superioridad sólo por el color de la piel, y se muestra más justo y más humano, aunque ideólogos de tendencia socialista, sin nada que ver con la socialdemocracia que florece y fructifica en Europa, digan todo lo contrario, y con Mesa Redonda incluida.

La problemática racial es tema cotidiano en cualquier rincón de este país. El racismo en Cuba no es ciencia ficción, es una enfermedad que ha estado vigente siempre, y en los últimos años, luego de la apertura oficial al turismo, se ha disparado a niveles inquietantes abarcando todas las esferas económicas y de poder existentes en la Isla martiana, frente a un gobierno, que niega, a mandíbula batiente, una galopante realidad, como también algunas instituciones Internacionales, cuya vista no les da para apreciarlo. Pero a mi me basta con tener visión, y vivir en Cuba.
A un año y medio de un despido involuntario gracias a la feliz iniciativa de un esbirro ex coronel retirado llamado Carlos de Vernes y sus compinches Mercedes Naranjo y la tío tona María Coto, no he podido lograr que se restaure la vergüenza, haciendo justicia y aplicando lo que dictaminan las leyes laborales cuando un obrero lleva más de tres años en un puesto laboral. Yo llevaba casi nueve y jamás fui sancionado ni amonestado, jamás tuve un minuto de ausencia a mi trabajo ni problema de que avergonzarme.


Soy un hombre de piel negra que viene muy de abajo y he logrado superarme dentro de lo que me gusta. Poseo cuatro títulos de audiovisuales por cursos de Habilitación del ICR, como lo son el mayor por ciento de los productores y realizadores de la televisión cubana, y otros que ni eso, porque jamás se han preocupado por superarse, Solo que han tenido la palanca para mover el mundo. Soy productor, fui el mejor expediente de guión y dramaturgia de mi curso, soy asistente de dirección y tengo un curso de dramaturgia y dirección televisiva. Pero jamás, jamás- y ya no lo espero-, he podido estar dos minutos en una realización, lo que constituye, solamente, títulos simbólicos, como otros tantos negros, que en este organismo u otro cualquiera, tienen que estar de basureros y recogedores de laticas coca colas, porque eso es lo que nos corresponde. Ello no quiere decir que en una sociedad de derecho no hubiera enfrentado injusticias y desempleos, también existen, y no pocas veces de forma vergonzante. Pero la gran diferencia radica en que aquellos no niegan que te botan y te desemplean, mientras que éstos, los socialistas, dicen todo lo contrario con respecto a la protección del obrero, y hacen más de lo mismo, en un arrebato de sadismo y cobardía plena.




















[1] Existe una sola raza, la Humana. Las diferencias de color no constituyen, para nada, que alguien por ser blanco sea más inteligente que una persona negra o amarilla. Eso sólo ha sido el pretexto de los racistas para cometer los tantos crímenes que contra la etnia negra, india judía y otras se han cometido y siguen cometiendo algunos a través de la historia. Los primeros vestigios de vida humana se dan, científicamente ya reconocidos, en África.