miércoles, 26 de mayo de 2010

COMPROMISO Y SOMETIMIENTO DEL NEGRO EN CUBA

Manuel Aguirre Lavarrere
(Mackandal)
Ninguno de los gobiernos que han tenido lugar en Cuba ha sido consecuente con el sacrificio del negro en la historia patria. Pero ninguno como el actual régimen ha tenido tantas oportunidades para sanear a la nación de toda lacra racista y excluyente y dar un giro de ciento ochenta grados a la mayor suma de felicidad posible a toda la población. Siendo un sistema socialista donde según los ideólogos del comunismo científico debe primar la convivencia igualitaria hacia todo ciudadano, el régimen cubano se aleja cada día más de ese precepto básico en la dignidad del hombre y tiende puentes de distanciamientos y desigualdad ciudadana, sólo invisible para el que desde adentro no quiera verlo y para trasnochados turistas extranjeros y diplomáticos de parabienes a los que les basta tener sexo con una negra o mulata para decir que todo esta bien y por lo mismo, sin convencimiento de causa apoyar al gobierno y criticar de forma inconsciente a los que buscando el bienestar de la nación se oponen de forma pacifica a las mentiras y contrariedades del sistema dentro de una oposición que ya suma varias decenas de muertos cuyos nombres están vivos en la memoria colectiva de la oposición cubana.
Las huelgas de hambre que han tenido y tienen lugar en Cuba y a plena conciencia son llevadas por opositores pacíficos donde prima con orgullo el sacrificio y la hombradía de los afrocubanos, muestra claramente el punto neurálgico de un por ciento mayoritario de la población afro descendiente en su posición callada de dar al traste con las exclusiones, el sometimiento y las torturas, tanto físicas como psicológicas a las que tiene que enfrentarse en el día a día con la bochornosa realidad cubana.
El negro en Cuba fue convocado al compromiso político primero y al sometimiento ideológico después , causas fundamentales por la que aun hoy, a pesar de llegar al siglo veintiuno con el más bajo nivel de pobreza el estatus social cubano, no decide de forma contestataria su futuro. Ideología que aunque en los últimos años se ha visto ridiculizada en muchos de sus principales sostenedores, corruptos y dualistas, cuyos abusos de lesa economía y desmanes del yo sí puedo es altamente filtrada en la opinión publica nacional, ha hecho que el negro cubano en creciente oposición decida reclamar sus derechos y enfrentar el abuso oficial de dientes para arriba. Y el compromiso, al que primeramente fue convocado, quede hoy paneando la opinión del que sufre, en un plano ridículo y de obligada militancia.