miércoles, 12 de mayo de 2010

PALABRAS DE APERTURA

PALABRAS DE APERTURA DE LA PRIMERA ASAMBLEA INDEPENDIENTE POR LOS DERECHOS DE LOS AFRODESCENDIENTES CUBANOS.

Manuel Aguirre Lavarrere
(Mackandal)
Si fusionados en el componente étnico de la nación cubana, siguen los prejuicios y la exclusión, y asistimos con dolor a los privilegios de sobreponer a una raza sobre otra, es lógico que los negros conscientes de su papel histórico, y blancos que por enzima de cualquier diferencia buscan para Cuba la igualdad de derechos y oportunidades para todos, estemos hoy a1qui, para de forma independiente y como miembros de la sociedad civil, nos demos el derecho de discutir y cuestionar aquello que, lejos de unirnos nos disgrega, y lejos del alivio trae rencores y disgustos. Reconocernos, saber que por enzima de la pigmentación de piel que tengamos somos seres humanos integrantes de una sociedad, es suficiente para darnos, por nosotros mismos, el espacio que se nos niega en la tierra donde hemos nacido y por la que ochenta y dos mil negros ofrendaron la vida en lucha desigual por alcanzar la libertad y ser reconocidos como iguales. Construimos esta nación a fuerza de arrojo y sangre. Fuimos punta de lanza en las guerras de la patria, y estamos aquí para hacer sentir nuestra presencia, a la vez que el rechazo a la exclusión y el abuso.
Tener por primera vez la oportunidad de pronunciar nuestro propio discurso. De determinar por nosotros mismos y comunicar al mundo que somos afrocubanos, parte integra e indisoluble de la nación cubana. De poder analizar la existencia del racismo, no como algo foráneo ni como ideología exclusiva del capitalismo ni del exilio cubano; sino verlo desde Cuba por dentro y bajo el socialismo como fenómeno de retroalimentación en los marcos políticos, sociales y culturales que denigran este minuto histórico.
Para que Cuba siga siendo Cuba tiene que representarse y repensarse. Primero como sociedad civil y pluriétnica en el vientre del Caribe. Y no podrá serlo sin antes tener en cuenta su presencia africana, cuya cultura es sin duda la de mayor presencia en la cosmovisión y plena realidad de lo que es. Y eso no es otra cosa que la mezcla gestora del arraigo y plena identidad de lo cubano. Porque si rica en cultura, es por su fusión de África indisolublemente unida al sacrificio y al dolor patrio.


Estamos aquí para hablar de lo que existe y no debiera ser. Compararnos con otras etnias y países y bifurcar de forma intencionada lo que por cobardía e intereses tememos enfrentar y compararnos con nosotros mismos.
El afrocubano llega al siglo xxi con el más bajo nivel de vida en la escala social cubana. El insensible desprecio del gobierno y la evasión, hacen que hoy, pacientes, pero firmes en nuestro propósito, nos demos el derecho de analizar y discutir este prejuicio que corroe a toda la nación.
Estamos aquí, para que como dijo el poeta, pensar alto, sentir hondo, y hablar claro.
Muchas gracias.