lunes, 14 de diciembre de 2015

La crisis de la inclusión racial en Cuba


Manuel Aguirre Labarrere
(Mackandal)
Dijo el doctor Elías Entralgo en 1943, «No puede desconocerse que mucho se ha avanzado en las justas relaciones de las dos principales razas que forman (nuestro país)…pese a la falsa e injusta opinión de cierto sectarismo racista de algunos negros, que pretenden negar la ley del progreso; pero tampoco debe ignorarse que persisten sedimentos de inequidad en el trato entre ambas razas, debido a la torpe conducta de cierto apasionado e injusto sectarismo racista de unos blancos o la cómoda actitud aveztrúzica de otros, menos apasionada pero no menos injusta.»
Tanto factores internos como externos no siempre conocedores de la histórica problemática racial en Cuba, han querido tergiversar los avances del negro antes de 1959 y lo que había logrado este importante sector social al triunfo de la revolución castrista, que si bien es bastante poco, no es justo desconocerlo. Así también el salto que se dio en los primeros años del castrismo, pues se desconocería el sacrificio de muchos hombres y mujeres en el justo empeño de lograr una nación para todos.
El castrismo pone como únicos logros de los afrocubanos aquellos que solo han tenido espacio en su revolución.
El retroceso de la ascensión del negro, es problema de la mala política que en los últimos años ha sido implementada sin tener en cuenta los sectores vulnerables de la sociedad cubana. Es la política, la mala implementación de las políticas lo que hace infructuoso todo intento de mejoramiento ciudadano.
Si bien el progreso del negro en la etapa de 1943 dista bastante de haber resuelto el problema de la discriminación, a pesar de la ley de nacionalización del trabajo o del cincuenta por ciento, al tener en cuenta la cantidad de extranjeros que llegaban y se nacionalizaban en Cuba, la prosperidad de negros y mulatos crecía. Una verdad irrefutable con tan solo mirar estas cifras de los censos de 1907 y 1943, fecha esta ultima en que los negros constituían el 25.25 por ciento de la población total del país, que era para ese año de 4.778.583 habitantes.
Pero venia emergiendo con fuerza abrumadora después de largos años de invisibilidad social y racismos petulantes que llegan hasta nuestros días.
Profesionales de color               1907                                       1943
Abogados                                          4                                              472
Arquitectos y dibujantes                15                                               20
Dentistas                                             40                                            200
Farmacéuticos — -                        163
Ingenieros civiles y agrimensores 14                                              54
Maestros en ejercicio                         440                                        1.611
Médicos                                               3                                                316
Veterinarios                                      5                                                   142

1943
Bachilleres 1842
Comadronas 592
Doctores en pedagogía 234
Ingenieros agrónomos 17
Maestras a domicilio 157
Maestras de kindergarten 91
Maestros normalistas 2232
Optometristas 10
Empleados públicos 6886

Por ciento total de 1943.
Abogados 7.8%
Médicos 8.9%
Dentistas 15.1%
Farmacéuticos 7. 6%
Bachilleres 10.3%
Maestros normalistas 15. 3%
Empleados públicos 18.9%
Defensa (policías y soldados) 18.3%
El número de senadores, concejales provinciales, y representantes negros creció notablemente después de la Constitución de 1940.Fueron elegidos en Santiago de Cuba, y Guantánamo alcaldes negros, y también fue un negro, aunque por primea vez, el gobernador de Santiago de Cuba, como tuvo también ésta provincia un alcalde negro.
Negros en posiciones importantes como la administración pública los hubo en Cuba antes de la revolución castrista.
No se puede negar la realidad. Quizá para los cubanos, éstos que han nacido en las dos últimas décadas del hegemonismo político del castrismo, se le pueda engatusar con cifras alteradas y material de estudio tendencioso. Pero todo el que se interese por la historia del Cuba, de progresos y retrocesos en las distintas etapas de la nación cubana respecto a los logros y desilusiones de los afrocubanos en esta isla, si realmente quiere hacer un trabajo serio, no puede desconocer la realidad. Lo demás es apasionamiento y edulcoración de un sistema, que falsifica la historia, inventa muertos y miseria, y desconoce logros anteriores, sean del color que sean.
mal21755@gmail.com
Fuentes, Censos de 1907 y 1943