jueves, 7 de agosto de 2014

Guanajay, un macondo en el occidente de Cuba


Por: Manuel Aguirre Labarrere
           (Mackandal)
     (

 Guanajay cuenta con uno de los mayores índices de cólera que se hayan registrado en la parte occidental del país.


En Guanajay había hospital desde hacía 102 años, al que asistían personas de todos los pueblos colindantes, incluso de la provincia de Pinar del Río, pero en 2013 fueron suspendidos sus servicios para dar prioridad al de Artemisa, la capital de la provincia recién constituida. Artemisa. El hospital de Guanajay quedó como hospital pediátrico.
En realidad, el hospital que debió ser desmantelado fue el de Artemisa, que no cuenta ni con la calidad profesional de sus galenos ni con las condiciones higiénico-sanitarias con que contaba el "José Ramón Martínez" de Guanajay.
Pero muchas más desgracias le ha traído al pueblo de Guanajay la anexión a la nueva provincia Artemisa.
El abasto de agua, ese elemento fundamental para la vida, se ha visto seriamente afectado. Alegan que se debe a los motores rotos. Afecta también a los poblados contiguos de Caimito y Bauta. Miles de familias tienen que arreglárselas como puedan, o esperar por una pipa en manos de particulares, que cobran entre 60 y 100 pesos. El estado, el gobierno provincial de Artemisa, no cuenta con un parque de pipas capaz de ponerle freno a la recua de bandoleros que lucran con un producto que se ha privatizado en esta parte de la región occidental. Pipas que fueron propiedad del Estado y que hoy, por medios de apropiaciones nebulosas, forman parte del patrimonio privado de aquellos que más tienen.
El agua que le llega a buena parte de la comunidad cuenta con una problemática dosis de contaminación, debido a los salideros de aguas albañales.
En Guanajay hay una cárcel de alto rigor donde varios opositores cumplen severas condenas.
Cuenta Guanajay con algunos renglones importantes para la economía nacional, sin que haya podido disfrutar de forma visible los bienes que genera. Tiene una de la más importantes fábricas de bebidas y licores del país, una fábrica de calzados para la exportación, una conformadora de pieles, un teatro, el Vicente Mora, único de su tipo en Cuba y el segundo en América, donde antiguamente venían los capitalinos a disfrutar de la variada programación que ofrecía, y hoy está destartalado después que dejó de funcionar para convertirse en un almacén de papas. También cuenta con una empresa metalúrgica y de montaje, una ensambladora de ómnibus, una fábrica de bloques y de mosaicos, una fábrica de hielo, un taller de confecciones textiles, una procesadora de productos agrícolas y una fábrica de implementos para la construcción.
Contaba también este municipio con dos fábricas de refresco, La Jupina y La Alonso, y una de caramelos. Pero ya no existen.
En Guanajay han cerrado consultorios médicos para dárselos como viviendas a personal del gobierno provincial en detrimento de la salud del pueblo,
Pero lo que más abochorna a los pobladores de Guanajay es comprobar que este Macondo del occidente cubano, adolece desde hace años de una dirección que influye directamente, de forma negativa, sobre el progreso y bienestar de la ciudadanía. Los que por decreto oficial o al dedo, fungen como dirigentes no son más que lacras que solo responden a sus intereses, sin sentido de pertenencia ni conciencia ante los retos y demandas de sus comunidades.
Y así, con humanos chatarras como dirigentes, honrará el próximo 26 de julio este gobierno a sus mártires, aquellos que cayeron en la masacre de Cabañas, en 1958, y en el asalto al Cuartel Moncada, en 1953, aquella gesta sangrienta provocada por Fidel Castro, donde estuvieron todos, menos él.
Para Cuba actualidadmal26755@gmail.com