jueves, 1 de agosto de 2013

             


Declaración del Movimiento de Integración Racial Juan Gualberto Gómez




El Movimiento de Integración Racial Juan Gualberto Gómez, como proyecto independiente de lucha contra el racismo y las imposiciones emanadas por un mínimo sector de la sociedad a quien llamamos gobierno, y dándose el derecho que le es negado por las leyes, tales como la libre y espontánea asociación pacífica y la libertad de expresión, hace uso de sus más elementales derechos ciudadanos, y expresa su rechazo a los acuerdos derivados de la última legislatura oficialista desde su más alto órgano legislativo, que es el Parlamento cubano.
Entendemos que estas medidas están encaminadas al beneficio de la cúpula gobernante, y a un mínimo y adinerado sector de la población, que estrangulando al pueblo, y encontrando en la corrupción una vía de escape, han alcanzado un nivel de vida superior, erigiéndose hoy como la nueva burguesía cubana.
Este Movimiento, que no está compuesto sólo de negros y mestizos, como se quiere dar a entender por parte del oficialismo y de personas mal intencionadas y racistas, sino que lo compone todo el componente étnico del país y en sus más diversas variables de género, ha podido observar de primera mano, y con profunda tristeza, la última movida política del régimen en cuanto a la elección de los nuevos embajadores cubanos, donde una vez más, y como recordatorio de la segregación constante por el color de la piel, el negro ha sido ignorado.
Frente a estas abusivas arbitrariedades que van en detrimento de la convivencia ciudadana y el decoroso nivel de vida, donde los conceptos de nación e identidad quedan relegados, y aviva las prácticas racistas   por una política que contribuye al mantenimiento de los estereotipos negativos y los prejuicios hacia la población más oscura del país, exigimos, de forma unánime y en plena libertad de demanda ciudadana, que se tomen los siguientes acuerdos:
•Una ley orgánica que condene las manifestaciones racistas, ya sean por el color de la piel o por cualquier otra lasciva a la dignidad humana.
•Una ley que proteja a los ciudadanos de las arbitrariedades del estado.
•La plena implementación de los derechos humanos, de los cuales Cuba es signataria en muchos de sus acápites, y la ratificación y firma inmediata de aquellos a los que se niega a aceptar y que van en beneficio de la ciudadanía.
•Una ley que permita la plena y espontánea asociación pacífica, ya sea esta política o civil a través de reformas a la Constitución, que permita la pluralidad y donde cada organización pueda participar en un proceso electoral con pleno ejercicio de las libertades, y la población, mediante el voto secreto y directo, elija a su presidente, sin imposiciones de un parlamento, donde como es sabido,   todos bailan al compás de la misma ideología, y el que no lo hace lo disimula. 
Siempre es desgracia para la libertad que la libertad sea un partido, José Martí, Obras Completas. Edición Conmemorativa del Centenario de su Natalicio, Editorial Lex, La Habana, 1953)
Aspiramos a que la Constitución cubana sea garante de una verdadera libertad y que los cubanos podamos vivir realmente en democracia.
Movimiento de Integración Racial Juan Gualberto Gómez
La Habana, 24 de julio del 2013.