jueves, 3 de marzo de 2011

DECLARACIÓN DEL MOVIMIENTO DE INTEGRACIÓN RACIAL JUAN GUALBERTO GÓMEZ.

El Movimiento de Integración Racial Juan Gualberto Gómez, rechaza rotundamente las nuevas componendas acusatorias del régimen cubano encaminadas a desprestigiar a los opositores y activistas pacíficos en Cuba.
Sabemos que tenemos derecho a la Patria. Sabemos también que un país donde sus hijos están divididos en buenos y malos, y donde el color de la piel constituye carta de presentación obligatoria para el acceso a las oportunidades y donde el color político del aspirante determina su destino social, no es un país justo.
Y en esa lucha por mejorar y mejorarnos a nosotros mismos, estamos dispuestos a soportar cualquier humillación, cualquier artimaña que el régimen haga o pretenda empuñar contra nosotros.
No creemos en un régimen que durante más de cincuenta años ha permanecido en el poder y se cree dueño perpetuo de la patria. No creemos en un gobierno, cuyo componente fundacional son la mentira, el miedo y la amenaza. No creemos en un régimen que utiliza seres moldeables para contraponerlos a seres normales y pacificos por el único delito de ser receptivos a los conceptos y valores éticos de la dignidad y la democracia.
En el empeño de ver a nuestra patria libre y sin racismo, y hacer viable el sueño de Martí, donde el impedimento natural sea el rechazo y odio a los que la avasallan, seguiremos luchando con la fuerza de la verdad y nuestros principios.
Seguiremos dando a conocer al mundo que lo que debe ser una patria, se ha convertido, bajo ningún decreto, en la finca y cárcel de una desprestigiada tiranía.
El desespero que muestra el régimen por los sucesos que van teniendo lugar en el mundo árabe y las posibilidades de futuras revueltas similares en la Isla, lo hace asumir la razón de la fuerza.
La reciente Resolución de la Organización de Naciones Unidas contra Cuba con respecto a los derechos humanos y a la aberrante exclusión y racismo contra la población afro de la Isla, es el colofón para el descredito y la impotencia.
Han tratado de desprestigiar tanto al exilio por las acciones irresponsables y personales de unos cuantos matarifes, que lo único que han conseguido es su presencia cada día más cercana y que poco a poco se ha ido ganando la confianza de una población mayoritaria.
El régimen se pudre por dentro. Lo demuestra la reciente filtración de un vídeo que muestra a un oficial de la seguridad del estado impartiendo una conferencia a un selecto grupo de oficiales del Ministerio del Interior, sobre el peligro que representa Internet para la dictadura.
El régimen se pudre por dentro. Lo demuestra la corrupción administrativa a mano de un buen número de funcionarios defenestrados por corruptos y ambición de poder.
El régimen se pudre por dentro. Y para maniobrar la bochornosa situación gubernamental, lanza campaña de descredito y linchamiento cívico contra opositores pacíficos, incitando al pueblo a la violencia y a su propio descredito como nación.
El oro puro no resiente la acción del agua podrida. A cada cual la vida lo va poniendo en su lugar. El paradigma es la Patria. Y la Patria, es de todos.
¡Abajo el racismo!
¡Vivan los derechos humanos!
Movimiento de Integración Racial Juan Gualberto Gómez.




VERSOS URGENTE CONTRA LA IGNOMINIA
1
Que se avergüencen, sí,
Que se avergüencen
Aquellos que ponen su pluma y su talento
Al servicio de una dictadura
Que se avergüencen,
Los incapaces de decir ¡protesto!
Ellos ya están fichados por la historia
Llevándose el repudio de su pueblo.
Y los que alaban sin saber qué alaban,
Y los esbirros de sus propios sueños.
Que se avergüence quien así los cría,
Para el odio, la farsa la ignominia,
Los boca perros y los mascarones.
El tiempo que les queda es poco tiempo,
¡Y es mucha la esperanza de mi pueblo!

2
Si la soberbia hace que perezcan
Los numerosos hijos de mi pueblo,
Y la amenaza llegue hasta el maltrato,
¡Seguiremos luchando!
Si antimotines por orden diabólica
Se lanzan contra el pueblo maltratado,
Sépalo desde ya la tiranía,
Que en nosotros hay hombres para rato.
Sépalo desde ya la tiranía
Y llámese al decoro y la conciencia,
Porque para la muerte y la tristeza,
¡Jamás habrá perdón ni simpatía!