miércoles, 9 de septiembre de 2009

A FAVOR DE LA JUSTICIA





MANUELAGUIRRE LAVARRERE

(MACKAQNDAL)

Nada es tan bochornoso para una dictadura como decirle de frente y sin tapujo la verdad. Pánfilo tuvo el valor de hacerlo. Tuvo la hombradía de ponerse frente a una cámara de video y que subido a la red por YOU TUBE ha recorrido el mundo, y a rostro descubierto decir que lo que hacía falta era comida. Por eso fue condenado a dos años de prisión. No robó, no asaltó a nadie ni arrebató cadena. No fue por tragedia ni es un violador .Pero Pánfilo es todo eso sin haberlo sido. Y lo condenan, no por todo lo que es sin haberlo sido, sino por negro. Pánfilo ( Juan Carlos González Marcos) ha sido condenado por ser negro, por llevar una coloración de piel que es rechazada en Cuba ahora como antes. Atreverse a decir frente a una cámara de video que “aquí lo que hace falta es comida” es suficiente para poner tras la reja a un ciudadano. Pero si quien se yergue, y por enzima de tanto abuso y privaciones es un negro, entonces el castigo es doble.
El encarcelamiento de Pánfilo es una prueba irrevocable del permanente acoso y abuso de poder que contra el negro y sus derechos lleva a cabo el régimen cubano, a través de sus bien amaestrados tribunales de justicia, que con fallo tan aberrante priva de libertad a un hombre por su natural derecho de expresión, y aunque borracho, a expresarse bien.
Ha sido una injuriosa comedia judicial donde se le acusa de no estar trabajando durante diez años, lo cual no es otra cosa que una orgía de totalitarismo vengativo para destruir a un hombre que tuvo el valor de levantar su voz contra los que hambrean al pueblo. Ha sido una orgía contra un hombre que ha puestos a muchos en el mundo a pensar diferente en torno a la realidad y concepto de la democracia cubana.
El Movimiento Cultural Afrocubano Juan Rene Betancourt, propone, por medio de este artículo, a todas las agrupaciones de negros en el mundo, iniciar una campaña a favor de la pronta excarcelación de Pánfilo, victima de la venganza racial y política, condenado injustamente por peligrosidad pre delictiva. Apelamos también a la Organización de Naciones Unidas, a la Unión Europea, a la Organización de Estados Americanos , y a cuanta persona de buena voluntad y con amplios conceptos de humanismo y democracia haya en el mundo y que esté dispuesta a levantar su voz a favor de la justicia.
Este ha sido un juicio cuya ferocidad racista no ha podido ser enmascarada por quienes maltratan y tuberculizan la libertad de expresión y llenan de terror psicológico a la población cubana. El encarcelamiento de este hombre negro es el resultado de una justicia arbitraria y atentatoria contra el derecho humano. Ello es también el colofón, de un sistema que, acabado, usa el terror y el maltrato físico como respuesta a su impotencia y desesperación. El desaparecido sistema esclavista , hoy con métodos más sofisticados de abuso y exclusión continúa marcando el presente del afrocubano, y define los grados de aceptación y derechos que aun no logra alcanzar por obra y gracia del totalitarismo.