miércoles, 1 de julio de 2009

CURANDEROS

MANUEL AGUIRRE LAVARRERE
(MACKANDAL)

De curanderos calificó Carlos Marx a quienes desde una mesa de debate pretendían resolver las inquietudes y problemas de sus pueblos .Las injusticias que acontecen hoy en el ámbito social cubano contra la parte mas vulnerable y desamparada, por desgracia de un estado socialista que en su lunático empeño en derrotar al imperialismo yanqui se olvida del bienestar de su población y se ufana, a mandíbula batiente de ser el mejor del mundo, dejan en las palabras del creador del comunismo científico la amarga vigencia de lo que acontece en el día a día con el negro en Cuba. Y curandero son tanto los que a través de permisos gubernamentales se sientan a debatir el prejuicio y el segregacionismo como curandero ha sido el estado en cuanto a derechos y beneficios que otorga, como limosna de agradecimiento, a los herederos de ochenta y dos mil muertos en las guerras de la patria y descendientes directos de los masacrados por reclamar derechos en 1912, masacre que constituye todavía hoy el bochornoso y más horrendo crimen contra los padres de la patria, porque quiérase o no, esos negros son los padres de la patria.
Pretenderán algunos y se apresuraran en decir que en Cuba no hay privilegios de una raza sobre otra y defenderán este concepto poniendo como ejemplo primario el creciente número de matrimonios mixtos. Y creo que no hay nada más bochornoso, para el negro que se respete, que se le quiera callar su razón poniendo como ejemplo el caso citado.

Cada debate en torno a la problemática racial en Cuba se aleja a cantos de la solución al problema por cuanto los que se sientan a hacerlo son personalidades del ámbito científico y cultural cubano, pero falta la opinión diferente, es decir, la opinión del que se sabe parte del problema y vive hacinado en la marginalidad y el olvido. Los escritores y ensayistas que bajo innúmeras concepciones al sistema escriben largos trabajos obviando la parte esencial del echo y santificando al estado mediante frases grandilocuentes y de inquietante sumisión, eso los hace “curanderos”
La revolución que se hizo al poder en 1959, la que no iba a decir: “Te vamos a dar”, sino: Aquí tienes, lucha ahora con todas tus fuerzas para que sean tuyas la libertad y la felicidad”, se olvidó del problema negro como se olvida ahora de los derechos ciudadanos y de ratificar los Pactos políticos, sociales y culturales de las Naciones Unidas para la libre asociación. Esta revolución, la de 1959 al dejar sin efecto concreto la problemática racial viola una de la partes fundamentales para una sociedad de derecho, y se convierte, por causa y efecto del problema mismo, en traidora de sus propios principio y que llevaron a la población negra cubana a creer en ella, creencia que ha ido en constante decrecimiento por la falta de autenticidad.

El racismo que lastra hoy a la nación cubana es un producto único y netamente exclusivo del socialismo cubano, y como dijo Marx, las curitas que tratan de poner a un problema tan bochornoso para una nación que se precie de culta, los hace curanderos
Un sistema que no tenga en cuenta los diversos colores de su componente nacional y se torna cada día más despectivo hacia la raza históricamente explotada y socialmente ultrajada, no es un sistema justo.
Para Juan René Betancourt, abogado y negro, gran batallador por la exclusión del afrocubano al entramado social y político de la República, “el régimen de gobierno que menos conviene a una minoría discriminada es el de la dictadura aunque se llame del proletariado, pues sólo la libre exposición de todas las opiniones puede madurar las conciencias y echar los cimientos de la igualdad funcional de las razas”
Ahora cabe preguntar a la población negra y mestiza de Cuba si están dispuestos a seguir llevando por más tiempo un incomodo sentimiento de culpa y de sometimiento, al lado de quien en la practica y la realidad no hace nada por mejorar su maltrecha existencia.
Makandalmm@yahoo.com