martes, 11 de enero de 2011

RELACIÓN DE SERVIDUMBRE

Manuel Aguirre Lavarrere
(Mackandal)
Los debates que se vienen llevando a cabo con víspera al sexto congreso de los comunistas cubanos, están basados fundamentalmente en la preferencia de rango. Aunque se hable de revolución del pueblo y para el pueblo, aunque se trate de hipnotizar a las masas bajo agotadas consignas de adoctrinamiento, que es visible escuchar en la boca de ministros como Marino Murillo y el propio jefe del gobierno, Raúl Castro Ruz la obligada militancia en torno a la obediencia que debe primar en la ciudadanía sobre los acuerdos tomados por los únicos que verdaderamente tienen voz y voto en Cuba, cuya liberad de expresión no corre el riesgo de ser encarcelada ni reprimidas. Pues el cuentico a lo tía tata de que todos podemos hablar, oculta, a mi juicio, una segunda intentona golpista justamente dirigida la restricción y calamidades del pueblo, con vistas a el fortalecimiento del régimen.
Cuba vive momentos de incertidumbre. La poca credibilidad de un régimen despótico y dictatorial sólo puede anidar en las mentes de quienes justifican los errores pasados y recientes con los enfrentamientos ideológicos con los Estados Unidos y la Unión Europea, que ahora, más que nunca, a puestos los puntos sobre las íes para dejar en claro sus condiciones para el levantamiento de la llamada Posición Común respecto a Cuba y muy bien acogida por la oposición pacífica en la Isla y por ciudadanos que, aunque no totalmente en desacuerdo con el régimen, comprenden la necesidad imperiosa de cambios a favor de la patria y las libertades ciudadanas recogidas en los distintos tratados internacionales, a los que Cuba, aun comprometida con muchos de ellos, es incapaz de cumplir ni siquiera someramente.
Las conquistas alcanzadas por la clase obrera cubana tras años de sacrificio y asesinatos de sus más emblemáticos líderes, han devenido en una relación de servidumbre entre el estado y el pueblo. Nada de fraternal tienen los acuerdos tomados en el Parlamento de los comunistas cubanos. Nada que ver con los derechos que deben primar en una ciudadanía a los que los gobiernos están obligados a cumplir y ser participes de ellos, y muy lejos están de ser verdaderos acuerdos soberanos, pues hoy, como nunca antes, los cubanos hemos perdido el orgullo patrio y la soberanía. Sὁlo el régimen que desgobierna a Cuba ejerce su soberanía sobre la voluntad y las ansias libertarias de un pueblo cansado de mentiras y manipulaciones políticas, propias de los regímenes al estilo del derrocado gobierno sádico de Saddam Hussein, que tras esconderse en una cloaca durante la invasión libertaria de los Estados Unidos, purgó sus culpas con una cuerda en el cuello, para orgullo de su pueblo, venganza de los kurdos y alivio espiritual de toda Asia.
makandalmm@yahoo.com