miércoles, 8 de abril de 2009

SOBRE EL NEGRO

Ahora parece que la palabra Negro se esta poniendo de moda. Después de tantos años con el tema a oscuras, hoy casi todo el mundo opina. Pero no hay Victoria posible si quienes dirigen los debates son los blancos y en estrechos círculos como los ocurridos recientemente en la Sala Martínez Villena de la Unión Nacional de Escritores y Artistas DE Cuba, UNEAC, convocado por la periodista Gisela Arandia, directora de Color Cubano, y el poeta Víctor Fowler teniendo como principales invitados a Mariela Castro Espín y al ministro de cultura Abel Prieto Jiménez. Los hay muy Buenos, es cierto. Pero a ninguno de ellos se les ha negado un trabajo argumentando que no tienen presencia, o una señora bien ataviada no ha apretado su cartera delante de ellos ni se les ha violado sus derechos ciudadanos. Ya se debate demasiado sobre el tema sin medidas concretas”, escuché decir a uno de los asistentes “No hay victoria sin unidad de los negros”, dijo otro.
Abel Prieto mandó a suspender el debate cuando algunos de miembros de movimientos de integración racial y listados como disidentes y mercenarios al servicio del IMPERIO por defender sus derechos, expresaron de forma abierta y valiente sus experiencias sobre la discriminación racial en Cuba, que va, desde la perdida del trabajo hasta golpizas en plena vía pública, a lo que el ministro alego que el debate se estaba convirtiendo en un problema político.

Y es que para el ministro de cultura como para otros personeros del régimen, el expresar, sentir y reclamar un derecho ciudadano constituye un hecho político que no debe ser tocado. Pero si el defender estos derechos, tan propios para la sana convivencia de cualquier sociedad, constituyen, por el simple echo de hablar de ellos y señalar en palestra publica a los causantes del deterioro de la vida del negro en Cuba, es ya un hecho político, bienvenido sea. Sólo que, si algún negro no toma en serio el tema ( Víctor Fowler programa Hurón Azul), no debe ser tomado en cuenta. Se corre el riesgo de tomar este asunto como folklor.