miércoles, 21 de enero de 2009

PREGUNTAS Y RESPUESTAS
TAREA No. 1
Es más fácil aceptar que el negro está como está, porque es inferior, que indagar las causas de su estado.
preludios de libertad.
Ira. — ¿A qué se llama prejuicio racial?
Respuesta: Llámase prejuicio racial a la creencia absurda de que un hombre pueda ser superior o inferior a otro por motivo de la raza o del color de la piel.
2da. — ¿A qué se le llama discriminación racial?
Respuesta: Llámasele discriminación racial a cualquier ata­que motivado por la raza o el color de la piel.
3ra. — ¿Entre el prejuicio y la discriminación racial, quien antecede a quién?
Respuesta: El prejuicio antecede a la discriminación racial. En realidad la discriminación racial es el propio prejuicio así calificado en movimiento, traducido en acción.
4ta. — ¿A qué se le llama dolor común?
Respuesta: Llámasele dolor común a aquel que es sufrido por todos los hombres de una misma categoría, raza o proce­dencia.
5ta. —Es la discriminación racial un dolor común?
Respuesta: Sí. La discriminación racial es un dolor común porque la sufren todos los negros cubanos sin distinción ni acepción alguna.
6ta. — ¿A qué se le llama clase?
Respuesta: Llámasele clase al conjunto de hombres que por algún motivo sufren algún dolor común.
7ma. — ¿Constituyen los negros una clase en Cuba?
Respuesta: Sí. La constituyen porque todos sufren el dolor común de la discriminación racial.

8va. — ¿A qué se le llama problema clasista?
Respuesta: Llámasele problema clasista a cualquier impe­dimento que estorbe el desarrollo de una clase.
9na. — ¿A qué se le llama problema social?
Respuesta: Llámasele problema social a cualquier impedi­mento que estorbe el desarrollo de una sociedad.
10ma. — ¿Qué diferencia hay entre un problema social y un problema clasista?
Respuesta: La diferencia es que el problema social afecta de manera indeterminada a toda la sociedad, mientras que el problema clasista afecta directa y particularmente a una clase.

PROBLEMA:
Anselmo y Tomás son dos jóvenes negros que siempre están discutiendo sobre el complejo problema de la discriminación racial. En ésta oportunidad Anselmo afirma que tanto debe de interesarle al negro el aumento escandaloso en la corrup­ción de las costumbres como la propia discriminación racial. Tomás lo refuta diciéndole que lo primero es un problema de todos, mientras lo segundo es directa y ostensiblemente nues­tro problema. ¿Quién tiene la razón y por qué?
Respuesta: Tomás tiene la razón, porque el problema cla­sista debe interesar más a la clase afectada que el problema social.
PREGUNTAS Y RESPUESTAS
TABEA No. 2
Ira. — ¿Afecta o no afecta el problema clasista a la so­ciedad?
Respuesta: Sí, la afecta.
2da. — ¿Por qué y de qué forma afecta el problema clasista a la sociedad?
Respuesta: La sociedad es una especie de máquina o engra­naje y no es posible alterar una de sus piezas sin que esa al­teración repercuta en todas las demás. Ahora bien, el problema clasista solo le afecta de manera indirecta.
3ra. — ¿Hay alguna forma de convertir el problema clasista en social?
Respuesta: Sí, existe una única forma de convertirlo en so­cial, y es dándole fuerza tal a sus materiales por medio de la organización, que puedan en un momento dado, en la exigen­cia de sus demandas, afectar directamente a todo el orden social.
4ta. — ¿A qué se le llama fuerza social?
Respuesta: Llámasele fuerza social a la voluntad de una clase expresada por medio de una organización
5ta. — ¿A qué se llama masa amorfa?
Respuesta: Llámase masa amorfa a un grupo de hombres entre los cuales no existe jerarquía ni organización.
6ta. — ¿Puede una clase ser a la vez masa amorfa? Respuesta: Sí, si no está organizada.
7ma.----- Ha estado o está el negro en Cuba actualmente
organizado?
Respuesta: Jamás se ha organizado ni lo está ahora tam­poco.
8va. — ¿Qué hace falta para organizar a una clase?
Respuesta: Una doctrina popular, que se le haga propa­ganda adecuada y el organizador propiamente dicho.
9na. — ¿A qué se llama doctrina?
Respuesta: Llámase doctrina a toda fórmula que se pro­ponga liquidar un dolor clasista o social.
10ma. — ¿Cual fue, desde el punto de vista clasista, el más grave error de todos los líderes negros?
Respuesta: El no haber organizado clasistamente a los negros.
PROBLEMA:
Dice Anselmo que no se debe luchar como negro, sino como cubano, a lo que Tomás se opone alegando que el negro no su­fre por cubano sino por negro. ¿Quien tiene la razón y por qué?
Respuesta: Tomás tiene la razón, porque el problema cla­sista es uno distinto y específico en relación al problema na­cional.

PREGUNTAS Y RESPUESTAS
TAREA No. 3


Ira. — ¿Han constituido o constituyen actualmente una fuer­za social los negros? En cualquier caso decir por qué.
Respuesta: No han constituido jamás ni constituyen aún los negros una fuerza social en Cuba, porque no están organi­zados.
2da. —Atendiendo al modo de ser humano, poner en orden de preferencia las siguientes necesidades: De recrearse, de ha­bitar, de nutrirse, de dignificarse y de cubrirse:
Respuesta: De nutrirse, de cubrirse, de habitar, de recrearse y de dignificarse.
3ra. — ¿Qué requisitos ha de llenar una organización para ser el instrumento clasista de los negros?
Respuesta: 1. —Ha de tener una doctrina y un caudillo. La doctrina, para que sea eficaz, ha de ser deducida rigurosamen­te del dolor que apena al negro de donde ha de contener los elementos necesarios para satisfacer las más urgentes necesi­dades de aquél. De las características del caudillo no hay que hablar, por cuanto ellas no son productos de la voluntad sino de un inatismo rayano en lo divino.
2. —Ha de constituir la minoría consciente que por tal do­mine a la masa amorfa de la mayoría. Pero, como habremos notado, este requisito es una consecuencia del anterior.
4ta. — ¿Puede el negro, por medio de otra institución que no sea su organización clasista alcanzar la felicidad?
Respuesta: No puede alcanzar absolutamente nada, porque cualquier otra institución, ya sea política, religiosa, cívica, etc., tiene sus fines en sí misma, responde a un propósito central que la califica y al subordinar el problema negro a aquél, este sufre y se desfigura, hasta que llega un instante en que la con­tradicción se hace ostensible e insoslayable.
5ta. — ¿Puede un gobierno bien intencionado acabar con la discriminación racial?
Respuesta: Aún teniendo buena intención le será imposible. El gobierno no es más que el instrumento a través del cual la voluntad del Estado se expresa. Pero el Estado, y por ende el Gobierno, no pueden actuar disociados de la realidad nacional. Así, la política de cualquier gobierno como poder moderador entre las clases está condicionada por el mayor o menor poder de éstas, o lo que es lo mismo, por el mayor grado de orga­nización de aquéllas. Sentado ésto, es fuerza aceptar que nin­gún gobierno, sin poner en peligro inminente su propia existen­cia, puede entregarse a la ventura de apadrinar a una masa amorfa frente a los intereses de las clases altamente organi­zadas del país, y mucho menos cuando éstas clases representan la inmensa mayoría de la población dada. A éstos grandes in­convenientes podría sumarse el hecho histórico de que jamás una clase o un pueblo que sufra ha podido llegar a ser feliz de manera regalada, sino por medio de la lucha y el sacrificio. La felicidad regalada sólo consigue incapacitar al pueblo para que conquiste su verdadera felicidad.
6ta. —Y, ¿en los Estados Unidos el gobierno no apoya la masa amorfa de los negros frente a todas las otras clases?
Respuesta: Nada más absurdo. La discriminación brutal y extrema sostenida por una minoría organizada de los Estados del Sur no representa en modo alguno los intereses ni la opi­nión de la inmensa mayoría del pueblo americano. De la ac­ción fanática-asesina, solo respaldada en una época fenecida, a la discriminación propiamente dicha, limitada a no dar tra­bajo, a no alquilarle casa y a excluir de todos los puestos im­portantes al negro, hay una enorme diferencia.
Por otra parte, la significación internacional de Cuba no puede ni remotamente compararse con la de los Estados Uni­dos de América, los cuales se han visto obligados, para siquiera guardar las apariencias ante el mundo, a detener las activi­dades del Ku-Klux-Klan, acabando con los odiosos linchamien­tos y limitando los demás atropellos raciales. Y en esto está implicada la seguridad total de los propios Estados Unidos, cosa, desde luego, que no ocurre en Cuba.
7ma. — ¿Cómo puede resolverse el problema de una clase acorralada?
Respuesta: Organizándola.
9na. — ¿Decir si el problema negro es primeramente histó­rico, educacional, económico o jurídico?
Respuesta: Primeramente es histórico para ser inmediata­mente económico y educacional y jamás jurídico.

9na. —Si el problema negro es primeramente histórico, ¿ten­dremos que modificar la historia para resolverlo?
Respuesta: No, no es posible ni necesario modificar la his­toria para resolverlo, solo hay que modificar las consecuencias de la historia.
10ma. — ¿Qué mantiene vigente a un problema social: su historia o las consecuencias de su historia? Cualquiera que sea su respuesta, explíquese.
Respuesta: Las consecuencias de la historia son quienes mantienen vigente a un problema social cualquiera.
Según pensemos detenidamente nos daremos cuenta que si la historia no produjera consecuencias capaces de constituir­se en causas permanentemente renovadas de los problemas so­ciales, la misma no tendría más valor que el de una pieza de museo, incapaz de influir y menos de determinar tipos de conducta en la vida atemporal del hombre.
Pero es lo cierto, que los hechos históricos no son fenómenos aislados ni milagrosos, son resultantes y producto de toda una elaboración tan antigua como la aparición misma del hombre sobre la tierra, por lo que su nacimiento siempre es una con­secuencia y su muerte una causa, repitiéndose éste mecanismo casi con la monotonía de las ruedas de un tren en marcha por los siglos de los siglos, infinitamente.
PROBLEMA:
Dice Eugenio que la redención del negro tiene que ser obra del negro mismo. Arístides lo refuta alegando que solo un gobierno no-prejuicioso puede desde lo alto acabar con la discriminación racial. ¿Quién tiene la razón y por qué?
Respuesta: Eugenio tiene la razón, porque para que lleguea existir mi gobierno no-prejuicioso, previamente tiene el negro que haberse constituido en fuerza social y ya entonces nonecesita la acción sectaria de ningún gobierno.