martes, 6 de noviembre de 2012

El estigma social.


Por: Manuel Aguirre Lavarrere
               (Mackandal)
Decía Fernando Ortiz que “los genes bailan al son que les tocan”.
Fernando Ortiz que “los genes bailan al son que les tocan”.
La raza no constituye un estigma. Los prejuicios raciales pueden ser superados. A través de la historia, muchísimos hombres y mujeres
afrodescendientes, con su esfuerzo, han logrado franquear las barreras del color y hoy constituyen un ejemplo para el mundo entero.
Nelson Mandela, un hombre negro encarcelado por más de veinticinco años por un sistema segregacionista por defender los derechos de su pueblo y de su raza en una sociedad excluyente y racista, se convirtió en el preso político más famoso del mundo, y alcanzó por elecciones democráticas la presidencia de su país en 1994 `para convertirse en el primer mandatario negro de Sudáfrica y una de las mayores personalidades del siglo XX. Todo ello le valió para alcanzar el Premio Nobel de la Paz en 1993.
Esta maravillosa figura constituye un icono de la resistencia contra el apartheid y las exclusiones racistas y un ejemplo a seguir para todo ser humano que sienta latir el sentido de pertenencia.
El actual presidente de Estados Unidos, Barack Obama, también Premio Nóbel de la Paz y una de las figuras más emblemáticas de los últimos tiempos, es otro ejemplo superado del estigma racial.
En nuestro entorno tenemos el caso del bailarín Carlos
Acosta y tantas otras figuras del deporte, las artes y el conocimiento.
Esto demuestra que el hecho de ser negro no constituye una desventaja `para el logro de las oportunidades y la realización personal del hombre, aún cuando los cánones que rijan en la sociedad sean racistas.
Pero cuando no se vive en democracia y los cánones que rigen en la sociedad son racistas, vale poco el sacrificio humano. Cuba es en América quizá el ejemplo más palpable de esa realidad. Hombres y mujeres afrodescendientes realizados intelectual y profesionalmente, son privados a diario de los progresos sociales y llevados a un estado de extenuación social.
No hace falta un censo para comprobar que negros y mestizos ocupan el lugar más bajo respecto a la situación económica en la escala social en relación a los blancos: la tasa de pobreza entre negros y mestizos es muy superior a la de los blancos.
Con esto se demuestra la persistencia del racismo y la falta de acciones afirmativas para mejorar la vida de estos grupos marginados, no tanto por la sociedad como por el mismo sistema, para quien la raza da crédito y el color negro sí es un estigma social.
Publicado por Primavera  Digital,octubre 18 de 2012 • año 5