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martes, 3 de junio de 2014
Teodoro Ramos Blanco: lo afrocubano en la escultura cubana,
Teodoro
Ramos Blanco: lo afrocubano en la escultura cubana,
Por: Manuel Aguirre Lavarrere
No se comprenderá a nuestro pueblo sin conocer al negro. Esta
influencia es hoy más evidente que en los días de la colonia. No nos
adentraremos mucho en la vida cubana sin dejar de encontrarnos con esta
presencia africana que no se manifiesta exclusivamente en la coloración de la
piel.
Lydia Cabrera
Bajo un clima de
frustración y rebeldía nace en Cuba la segunda generación republicana, que
cuestionará el pasado y hará un análisis crítico de la situación. En ello, la
cultura será fundamental y el hombre negro hará sentir sus ansias de cambio.
De esa generación surgió una clase intelectual con magnífica
formación académica. Uno de sus hijos fue el escultor afrocubano Teodoro Ramos Blanco,
quien tuvo la suerte de estudiar en la Escuela de San Alejandro, graduándose
años después en la especialidad de dibujo y modelado. Esos estudios los realizó
en las primeras tres décadas de constituida la república.
Viajó a varios países de Europa y América, contándose entre ellos
España, Italia, México y Estados Unidos. En ellos se llenó de vivencias y volcó
lo aprendido en obras que quedarían inscritas en la historia de la escultura
cubana.
Los especialistas del arte lo califican de magnífico retratista y
un orfebre de la escultura en piedra y mármol que aportó valiosas técnicas a la
vanguardia escultórica cubana.
De sus prodigiosas manos no escapó el tema negro. La temática
racial fue una de sus constantes pasiones y a ella dedicó varios de sus
trabajos.
Su obra, Vida interior fue cuestión de debate dada la
intención del proyecto que se proponía realizar el artista y el material
escogido para ello: esculpir en mármol blanco una figura de mujer negra, a lo
que él contestó: “Será negra aunque esté esculpida en mármol blanco”.
Expresionismo, abstracción, realismo, todo eso ocurre en la obra
de este creador cubano. Pero todo ello es llevado por el hilo conductor de su talento
que impide el anclaje y la preferencia de cualquier forma estilística, y es
aquel saber captar el momento, el instante mismo de la creatividad que lo
diferencia y hace única a toda su obra, y lo hace personal, cubano, universal,
gracias también a ese poder de indescifrable sentimiento que poseen lo grandes
creadores y que impactan a primea vista, tanto a críticos como espectadores.
Todo eso es logrado en la obra de Teodoro Ramos Blanco.
Iniciador junto a otros destacados artistas de la vanguardia
escultórica cubana, esta gloria de Cuba recibió varios premios, entre los que
se encuentran La Medalla de oro en la Exposición Iberoamericana de Sevilla,
Premio en la Segunda Exposición Nacional de Pintura y Escultura en 1938, Premio
en el Concurso Monumento a Mariana Grajales y Premio en la Tercera Exposición
de Pintura y Escultura en el Salón de los Pasos Perdidos del Capitolio Nacional
en 1940.
Nacido en el capitalino barrio del Cerro en 1902 y muerto en esta
capital en octubre de 1972, Teodoro Ramos Blanco constituye una excelente muestra
de cubanía y orgullo de la escultura cubana y caribeña.
Su cuantiosa obra forma parte de lo más valioso del patrimonio
cultural cubano y ocupa sitio cimero en la creación escultórica de la nación,
ha devenido en tema de análisis y enseñanza. Su huella se encuentra en muchos
de los artistas que lo precedieron.
Del conocimiento de la armonía y el imaginario susurro del
universo, de la espiritualidad del amor y del contacto mental con lo bello y lo
nuevo, habla la obra de Teodoro Ramos Blanco.
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Para Cuba actualidad:
mal26755@gmail.com
jueves, 22 de mayo de 2014
El negrismo en la cultura cubana
Por: Manuel Aguirre
Lavarrere
(Mackandal)
Dentro
de una etapa de exploraciones y demandas,
que se van a dar en la vida política y social de Cuba a partir de los años veinte de constituida
la república, va a brotar dentro de
la cultura cubana y en consonancia con el grupo Minorista, que surge al calor de
charlas y conversaciones de todo tipo en el antiguo Café Martí en la capital
cubana, cuya figura más sobresaliente sería Rubén Martínez Villena, un movimiento
que alcanzaría talla extra en cuanto a la identidad lírica y social cubana al
plantearse muchas cosas que habrán de tener vigencia por las realidades que se están dando en ese
momento en el país.
El
negrismo, que a partir de fínanles de los años veinte viene a dar sus primeros
pasos, tiene su influencia más cercana con el proyecto que en Estados Unidos
venían desplegando figuras afroamericanas que años más tarde serían famosas en
el campo de la literatura y el arte y que algunos visitaron la Isla. Esto fue
el conocido como Renacimiento de Harlem.
En
Cuba, las figuras más sobresalientes lo serían precisamente dos camagüeyanos,
Emilio Ballagas y Nicolás Guillén. El primero lleva en su sangre la herencia española,
el otro el clamor del oprimido, el grito esclavo. Pero ambos fusionarán su talento
y gallardía poética en la sabia criolla que irradiará y de tal manera el
ambiente cultural cubano, que durante una larga década serán innumerables los intelectuales
blancos, negros y mulatos que se verán flechados por este aire renovador de
esperanza en la búsqueda de la identidad y nacionalidad cubana.
Esta
segunda generación republicana luchará contra los prejuicios raciales, al quedar
esta nueva oleada de jóvenes escritores inmersos en una etapa de entreguerras
que desencanta y ya sin aquel orgullo patrio que tuvieron sus antecesores, que
eran sabedores de una guerra y tantas batallas que los enorgullecía.
En
el negrismo confluyen todas las formas lingüísticas de la población cubana.
Vale tanto lo español como las lenguas congas, carabalí, el yoruba y el habla
bozalona de los esclavos y de cuantas formas y variedades del habla afrocubana
penetraron la cultura léxica criolla. Fue una especie de transculturación
lingüística que permeó formas y manifestaciones artísticas como el teatro, la
novela, y de cierta manera el lenguaje visual de la pintura.
Movimiento
que ya se venía gestando desde que, en 1929Regino Eladio Boti compuso su Babul; pero ya un año antes José
ZacaríasTallet había compuesto La Rumba
y Ramón Guirao su Bailadora de Rumba
Modalidad
poética y literaria, que con Ballagas en su Cuaderno
de poesía negra, y Guillén con Motivos
de son y Sóngoro cosongo, extiende sus
tentáculos, contagia y hechiza a figuras que se verán flechadas por esta
originalidad, al quedar relegado, tanto en Europa como en América el
Modernismo, que será sustituido por una forma nueva de expresar, con evasión o
sin ella, la realidad circundante en la Isla como lo fue el Movimiento
Vanguardista.
Fue un momento de crisis en la cultura
artística de occidente, mientras que
aquí florecía el verso de apego a
la identidad y a la tierra, como lo hicieron
Manuel Navarro Luna,Regino Pedroso, y
Alejo Carpentier, quien mandaba
sus poemas desde Francia y que su monumental obra novelística nubló el peso y el contagio de sus poemas
negristas. No fueron mucho, pero los escribió. Escritores que aportan sustancia
y sostén a todo un movimiento, que por su estructura y novedad, se erige, por derecho
propio entre lo más preciado que en materia lírica haya dado cualquiera de las generaciones
cubanas, y que ojalá hoy, poetas y ensayistas, narradores y hombres de
pensamiento avanzado, retomaran una modalidad artística, que si bien tuvo su
primer impulso en intelectuales afroamericanos, nunca dejó de ser toda ella cubana.
Eso le dio la universalidad que fue prestigiada por otra grande de la declamación,
Eusebia Cosme, quien la llevó a planos de excelencia alrededor del mundo, para
orgullo de Cuba y de su gente.
Para
Cuba actualidad
mal26755@gmail.com
jueves, 24 de abril de 2014
La verdad sobre el gobierno de Machado,
Manuel
Aguirre Lavarrere
(Mackandal)
La historia más reciente de Cuba, principalmente esa vinculada a
la ideología comunista, da una visión terrorífica sobre los presidentes
anteriores al castrismo.
El gobierno de Gerardo Machado Morales, que se inició en 1925, y
se desplomó el 12 de agosto de 1933, cierra ese primer periodo republicano y
con él, el caciquismo y el clientelismo.
Generales y coroneles mambises jugaron un papel preponderante en
la articulación de las políticas nacionales en ese primer periodo republicano.
Gerardo Machado fue uno de ellos.
Hubo aciertos innegables en el período presidencial de Machado que
hoy niegan los textos de enseñanza.
La distorsión de la historia es algo muy de costumbre en regímenes
totalitarios para dar una visión deformada y miope sobre los procesos políticos
y sociales que lo antecedieron.
Fue bajo el gobierno de Gerardo Machado, electo por una entusiasta
y abrumadora mayoría, que cobró impulso la economía cubana.
Machado contó con uno de los mejores equipos económicos que haya
tenido un presidente cubano.
Al menos en su primer período, Machado dejó en el presidencialismo
cubano una manera muy suya de hacer políticas vinculadas a los intereses sociales
y nacionales.
Con su peculiar manera de organizar y dictar órdenes, impulsó la
enseñanza pública, estimuló a la industria nacional, asumió con firmeza el
saneamiento de la administración de los fondos públicos y el apego a la
honradez administrativa, la protección de la industria azucarera y trazó
grandes proyectos para el desarrollo del país.
Pero nada de lo anterior iguala el ambicioso proyecto de obras
públicas que desarrolló bajo el lema “Agua, caminos y escuelas”.
Bajo su gobierno se construyó la Carretera Central, que incidió
favorablemente en el comercio, llevándolo de un extremo a otro de la Isla.
Su secretario de Obras Públicas, Carlos Miguel de Céspedes, dio un
notable impulso tanto a la Carretera Central como a otras obras, como el
Capitolio Nacional, que en 1928 fue la Sede de la Sexta Conferencia
Panamericana, que tuvo entre sus invitados al entonces presidente de Estados
Unidos, Calvin Coolidge.
Después de su primer período de gobierno, hubo sucesos que le
granjearon a Machado el rechazo popular.
Su afán reeleccionista hizo que se modificara la Constitución, que
no sería restaurada hasta que asumió la presidencia Carlos Manuel de Céspedes y
Quesada, luego de la caída de Machado.
Machado logró la modificación constitucional a través del llamado
Cooperativismo, con una ley que suspendía las elecciones y la prórroga de
poderes, no sin enfrentar agudas críticas y un fuerte rechazo a su gobierno.
En su segundo mandato, Machado no supo paliar la crisis económica
a la que se enfrentaba el país y en lugar de encauzar las demandas populares,
desató la represión.
El general Gerardo Machado Morales fue un presidente que si bien
no fue bueno para Cuba, debe analizarse en su entera dimensión, y no solo en
aquella que más interesa al adoctrinamiento comunista.
jueves, 17 de abril de 2014
Eusebia Cosme: la declamación en carne viva,
Manuel Aguirre Lavarrere
(Mackandal)
Con “Eusebia Cosme, la rosa canela” la
editorial santiaguera Ediciones Caserón da a conocer a las jóvenes generaciones
a la más relevante y talentosa figura de la declamación afroantillana.
El libro da fe del cuidado que pusieron sus editores, quienes a
través de entrevistas a personas que la conocieron, nos acerca a la vida de
esta artista.
Mujer negra, nacida en 1911 en Santiago de Cuba, su nombre
completo era Eusebia Adriana Cosme Almanza. Fue fruto de los amores de Leocadia
Almanza y Germán Cosme, quienes fallecieron cuando era niña, por lo que fue
adoptada por una familia de prestigio en su ciudad natal.
Muy joven decidió probar suerte en La Habana. Ingresó en la
Escuela Municipal de Música y Locución, donde estudió música y teoría de piano.
Estudió declamación en la Academia de Declamación del Conservatorio Municipal.
Comenzó su carrera como declamadora en 1930, vinculada a la
corriente negrista que había surgido desde finales de los años 20 y que en Cuba
encontró sus máximos exponentes en Nicolás Guillén y Emilio Ballagas.
A todos cantó Eusebia Cosme, y surgió así un vínculo entre poetas
y declamadores que llevó muchas veces a algunos autores a escribir poemas para
que fueran declamados por ella. Tal es el caso de Andrés Eloy Blanco, cuyo
poema, Píntame angelitos negros, fue escrito especialmente para ser
declamado por Eusebia Cosme.
No faltaron en su voz los trabajos de intelectuales afroestadounidenses
como Langston Hughes y Paul Laurence Dunbar, ni de antillanos como el puertorriqueño
Luis Palés Matos y de otros cultivadores de la poesía negrista.
En 1937 decidió abandonar Cuba e inició una gira artística que la
llevó diversos escenarios del mundo. Viajó por América del Sur, Europa, Estados
Unidos y el Caribe, donde a la vez que brindaba su arte, se nutrió de toda la
sabia viviente de las distintas culturas del continente americano. Entró en
contacto directo con lo real maravilloso y fortaleció su espíritu y su canto.
Sabiéndose mujer negra, la razón de ser de su raza le dio el
aliento necesario para seguir adelante.
Fue aclamada donde quiera que se presentó y considerada la más alta
exponente del verso afroantillano.
Ya radicada definitivamente en Nueva York, tuvo su propio programa
radial, El show de Eusebia Cosme en la Columbia Broadcasting System, donde a
través de poemas y lecturas dramatizadas vio el éxito en cada una de sus
presentaciones.
Viuda de Frederick Laviera, con quien se había casado a mediados
de la década del 40, emprendió una carrera como actriz que la llevaría a una compañía
teatral mexicana y a participar en la película The Pawnboker, filmada en 1964,
donde hizo gala de su propia naturaleza más que del histrionismo dramático.
En el cine y la televisión mexicana interpretó a la siempre bien
recordada Mamá Dolores, en El derecho de nacer, obra surgida del talento
creador del cubano Félix B. Caignet, con la que cosechó un éxito rotundo que le
valió varios premios.
En la película Rosas blancas para mi hermana negra, Eusebia
Cosme trabajó con Libertad Lamarque y otras aclamadas actrices de la época.
Se radicó durante muchos años en México, país que adoraba y que le
había dado tanto. Allí puso a prueba sus múltiples talentos. Componía, cantaba,
y motivada por la pintura abstracta, da a conocer su obra pictórica a través de
varias exposiciones en México, Washington y Nueva York.
Tras una vida de éxitos, en la que no conoció el racismo, Eusebia
Cosme murió en 1976, en Miami, a los 65 años.
Es imborrable su huella como actriz en el teatro, la radio, el
cine y la televisión.
Esta mujer, cubana y a la vez universal, tuvo la suerte de poder
mostrar su arte, su talento y valía en plena libertad.
Para conocerla mejor, el libro “Eusebia Cosme, la rosa canela” es
un buen punto de partida.
Para Cuba actualidad: mal26755@gmail.com
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martes, 15 de abril de 2014
La Segunda Cumbre de la CELAC: un paso de retroceso para la democracia,
Manuel
Aguirre Lavarrere
(Mackandal)
… No es de buenos ciudadanos, sino de histriones, el cubrirse con
la máscara del optimismo cuando en lo privado se confiesan nuestros males o
cuando a lo mejor se es en parte causante de ellos y que la gravedad consiste
en que los vicios y defectos de la nación existan, no en que se analicen y que
el ciudadano verdaderamente patriota no puede cerrar los ojos ante las lacras
(…) sino que (…) el amor a su patria y su deseo de su progreso y mejoramiento
le obligan a enfrentarse con máculas y defectos , para estudiarlos y
remediarlos.
Emilio Roig de Leuchsenring
Resulta curiosa la buena organización, esmero y empeño que puso el
régimen cubano como país anfitrión de la Segunda Cumbre de la CELAC, para
agraciar a los visitantes, de forma tal que no les diera tiempo a pensar, si
realmente se cumple todo lo que el presidente Raúl Castro defendió durante los
dos días que tuvieron lugar las discusiones y toma de acuerdos de los
convocados a la cita de la
Habana.
Luego de militarizadas todas las calles y avenidas por donde
pasarían los visitantes, por un itinerario elaborado de antemano, y de las
operaciones policiales para encarcelar temporalmente a varios de los disidentes
pacíficos más conocidos nacional e internacionalmente, quedaba el camino libre:
la mesa sueca de la politiquería estaba servida.
De todo lo mencionado por el presidente cubano, mucho no es
realidad. Son maniobras de estrategia ideológica, para hacerle creer al mundo,
y principalmente a América Latina y el Caribe, que Cuba es un modelo intachable
de humanismo democrático.
El régimen que tuberculiza a la nación y se mantiene en el poder
violando todos los conceptos martianos, y donde ni por asomo se respetan los derechos
humanos ni existe un estado de derecho por estar la Isla sometida a constantes
imposiciones políticas, emanadas del partido único, habla de pluralidad,
diversidad y democracia.
El régimen que traicionó a varios de los más representativos
líderes de la revolución, como Hubert Matos, habla ahora, para América Latina y
el Caribe, de humanismo, cuando prohibió los debates en espacios públicos y
privados, amenaza y acosa el más mínimo intento de descontento ciudadano,
hostiga y prohíbe el periodismo independiente y sigue apostando por la
subversión y el espionaje en el continente.
La unidad conforta y enriquece la salud de los pueblos cuando es
sincera, cuando proviene de la sana voluntad y no de satánicas intenciones, cuando
son llevadas a cabo por países garantes de la voluntad popular, y cuando el
ciudadano es el principal centro de interés de la polémica. Lo demás es puro
teatro, una farsa.
Pobreza y desigualdad son dos elementos consustanciales al
racismo. La mayoritaria población de negros y mestizos en Cuba sufren la discriminación
sistemática, sin que aflore la solución al problema de tal desigualdad. La
causa principal radica en la implementación histórica de una política de corte
racista y excluyente. Un fenómeno en el que deben tomar partido todos los
presidentes y funcionarios políticos de América y el Caribe, para exigir a Cuba
la eliminación total de tales aberraciones, porque según la expresión acuñada
por Nelson Mandela, “la eliminación
del racismo, no es un acto de caridad, es un acto de justicia”.
Dentro de todo el cotorreo llevado por la delegación cubana a la
CELAC, existe una intención, que si bien no está en el pensamiento ni en la política
de la mayoría de los gobernantes y demás dignatarios de esta cita, sí es una
constante en la política del régimen cubano: enfrentarse a los Estados Unidos.
¡Pobres de aquellos países que se traguen el embuste de los que
hoy pretenden mostrarse como buenos vecinos, para infiltrarles hasta la última gota
de un proyecto ideológico que ha demostrado su fracaso y que sólo traería más
miseria a los pueblos de América y el Caribe!
Como el calendario no falla, poca importancia tiene lo que diga la
historia, esa que está para pensar el presente, y pensarlo con criterio propio.
Para Cuba actualidad: mal26755@gmail.com
Fotos tomadas de internet.
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