martes, 22 de diciembre de 2009

LA MENTIRA INDIGESTA

Manuel Aguirre lavarrere
( Mackandal)
Decía Martí que hay gente de tan corta vista mental que creen que todo el fruto se acaba en la cáscara. Y es esto justamente lo que sucede ahora con una declaración publicada por el periódico oficialista Granma el nueve de diciembre del año en curso. Firmado por diez reconocidas figuras del ámbito intelectual cubano el documento trata de desmentir una declaración que un grupo de prestigiosas personalidades afroamericanas enviaron al gobierno de Cuba pidiéndole que cese el acoso y el insensible desprecio contra sus hermanos negros de la Isla .Pero Granma falla el tiro. La verdad que quiere patentizar poniendo ejemplos de lo que hace el régimen de la Habana con otros países del área y de África, se convierte, por la misma razón, en una mentira indigesta que sólo los más ingenuos serían capaz de atestiguar. No se trata de una ayuda aquí o allá. Se trata del racismo en Cuba; y el querer socavar esta realidad imbatible es un acto de servilismo y cobardía periodística. Ello es un acto de bandolerismo informativo y de insensibilidad pueril.
El problema del racismo en la Cuba de hoy es bien conocido y ha sido señalado por muchas de las más descollantes personalidades de la intelectualidad cubana aun cuando hayan quienes quieran minimizarlo y llevarlo al plano de la racialidad, un vocablo de nuevo tipo para no hablar de racismo y hacerle creer a los afrocubanos que el régimen lucha contra este flagelo cuando la realidad dice a voces que no está haciendo nada para siquiera aminorar las secuelas que deja el sentirse discriminado. Los afrocubanos que vivimos en la marginalidad y por debajo del nivel de pobreza sabemos lo duro que resulta ser odiado y menospreciado por el color negro de nuestra piel. Los de arriba, como los que firman el artículo de Granma lo reconocen, pero ellos han pasado la barra y ahora sólo les interesa resolver para si propio y la única manera de hacerlo, amén de talento y vocación aparte, es dormir a la sombra del régimen que discrimina, encarcela y mata a sus hermanos negros, y sólo por ser negros. Nadie habla de lo que no existe. Y de no existir racismo y rechazo al negro no tendría por que existir un a comisión de lucha contra el racismo en el Comité Central de la cual tanto se vanagloria Esteban Morales. Duele, lacera el alma y los sentimientos saber que entre los firmantes y mencionados en el artículo de Granma hay hermanos nuestro que una vez formaron, junto a la desaparecida cineasta Sara Gómez parte del Black Pawer en Cuba, y amenazados, perseguidos y humillados por los órganos de represión optaron por la sumisión y traicionar los ideales y aspiraciones de su raza, por pírricos y vergonzantes beneficios. Ellos no serán juzgados por negros ni blancos. Serán juzgados por tergiversar una realidad que a mediano o corto plazo traerá a la población negra de la Isla y a su pueblo todo la amarga vivencia de ver apalear y encarcelar a negros que de frente y sin tapujos son capaces de levantar su voz y decir ¡Basta! ¡Abajo el racismo en Cuba!
De no haber racismo en Cuba a Iris Tamara Pérez Aguilera no se le hubiera ocurrido formar el Movimiento Femenino Rosa Parck, ni tendría razón de ser el Movimiento Cofradía de ;a Negritud. De no existir racismo en Cuba, no tendría, bajo ninguna razón que a un grupo de ciudadanos, blancos y negros se les hubiera ocurrido formar el Movimiento Cultural Afrocubano Juan René Betancourt ni José Idelfonso Vélez hubiera creado desde hace once años el Movimiento de Integración Racial Juan Gualberto Gómez (MIR), todos trabajando al margen de las leyes, porque a pesar de existir una Constitución a la que hace referencia el articulo de Granma y leyes que dan derecho de asociación, se les niega reiteradamente este derecho. Como el letargo del régimen a la ratificación de los Pactos Políticos, Sociales y Culturales que no acaba de llevar a cabo cuando consta una primera firma de este intento en la ONU y que de hacerlo darían amplios derechos de libre asociación.¿por qué no lo hace?
De no haber racismo en Cuba a la periodista Gisela Arandia no habría formado el Proyecto Color Cubano, que aunque de corte oficialista y con mucho de tío Tom es también un intento que debe ser tenido en cuenta para la lucha contra el racismo en la Isla.
Las oportunidades de becas y misiones cubanas a África y otros países, si bien es un acto de buena voluntad en cuanto a la salud del ser humano, no lo atañe tanto cuando de incendiar mediante guerrillas y patrañas a un continente en pleno, y llevan, como impronta primaria, el hacer creer al mundo que sólo con Cuba y con el comunismo es posible un mundo sin explotados ni racismos. Pero esa es la imagen del régimen hacia fuera, incluso, cambiando aquello que no debe ser cambiado como la democracia y el derecho a la voluntaria y libre expresión del pensamiento. La experiencia de cincuenta años viviendo bajo un mismo régimen, que prohíbe la creación de otras tendencias políticas y libre asociación de movimientos no gubernamentales, dan la medida exacta de las pretensiones del humano y abierto gobierno de la Habana para con sus vecinos de América. ¡Cuidado!, porque bajo estas condiciones no habrá garífona que luche por su derecho a la tierra ni movimiento afrodescendiente alguno que pueda asociarse en pos de sus beneficios. Aquí, los cubanos de adentro, sabemos que la realidad es bien distinta.

El fusilamiento de tres jóvenes negros en el año 2003 junto a otros que habían cometido similares y peores delitos fue sin duda un acto de soberbia y menosprecio al color negro de la piel del hombre. El trato diferenciado del negro en las prisiones de Cuba, que por odio y desprecio está sometido a una inhumana y degradante violación de su integridad física es conocido y testimonial. Los arrestos y encarcelamiento contra activistas pacíficos como el Dr Oscar Elías Bicet, Darsi Ferrer o Joel Lázaro Carbonell echarían por tierra el discurso del régimen y sus adictos en querer escamotear una realidad que duele en el alma de los que amamos y pensamos en el anhelo martiano de una Cuba con todos y para el bien de todos. Y no con todos y para el bien de algunos.
Muchos son los testimonios que poseemos con respecto a la problemática racial y del rechazo al negro, algunos de ellos dados a conocer en publicaciones de culto al régimen como la revista TEMAS, CATAURO y otros que aparecen colgados en algún que otro blog de los que sentimos y padecemos esta al parecer enfermedad congénita por el color negro de la piel. la no menos interesante CAMINOS que dirige el pastor bautista Raúl Suárez, a quien su apego al Dios de los judíos le impidió alzar su voz y salir en defensa de quienes pronto morirían, como murieron, en un pelotón de fusilamiento sólo por amenazar a los pasajeros en busca de una vida mejor.
Ningún parlamentario ni dirigente cubano, salvó el doctor Fidel Castro ha sido capaz de ni por asomo de señalar esta violación , porque la discriminación racial constituye flagrante y una bochornosa violación de los derechos humanos. (La Revolución, más allá de los derechos y garantías alcanzados para todos los ciudadanos de cualquier etnia y origen, no ha logrado el mismo éxito en la lucha por erradicar las diferencias en el status social y económico de la población negra del país…)
Fidel Castro
Discurso en la sesión de clausura del Congreso Pedagogía 2003, 7 de febrero del 2003, Pág. 29.
A veces, en un programa de televisión sobre la eficiencia de tal o mas cual cuerpo policiaco, aparecía un numero de muchachos negros y mestizos delincuentes…Porque además hay dos tipos de robos: el robo ordinario que irrita mucho y el robo de cuello y corbata cometido por aquellos que están administrando por aquí o por allá...-.Le han robado a la sociedad pero nadie se ha enterado; se enteran mucho más de aquel que llega a la casa y la desvalija, roba un articulo, una joya, un producto, rompen algo, y esos son delitos que cometen los más pobres.
Llegó un momento en que hablé con los que realizan esos programas para la televisión sobre la acción de los órganos de lucha contra el delito, porque verdaderamente querían ofrecer confianza acerca de la eficacia de la policía y les dije: “No quisiera volver a ver un programa sobre eso”.Cada uno en su oficio queriendo demostrar la eficacia y los que aparecían en las imagines, como delincuentes, eran sobre todos muchachos negros, mestizos, y también algunos blancos, pero por lo general minoritariamente.¿ Para qué sirve eso? Para asociar el delito que irrita más a la población a un grupo étnico determinado.
Ignacio Ramonet,
Cien horas con Fidel, capitulo 10
Es muy probable que la mayor parte de los afroamericanos desconozcan la ayuda ofrecida por el gobierno de los Estados Unidos y otras instituciones de poder, incluso, cubanos residentes en ese país, cuando a raíz de la devastación de los tres huracanes que dejaron a Cuba en harapos, este humano gobierno que desde hace cincuenta años padecemos los cubanos, se negó a aceptarla bajo el so pretexto de que era un dinero manchado de sangre y otras muchas justificaciones a las que ya estamos acostumbrados. Esa ayuda iba a beneficiar a toda la población y el afrocubano se beneficiaba también y sin otra condición que el deseo de colaborar humana mente contra un pueblo necesitado económica y democráticamente. Hoy se observa por doquier los estragos de ese acontecimiento y la población negra es la mas que lo padece.
Las personalidades que refutan la lucha que desde la década del sesenta lleva nuestro hermano exiliado Carlos Moore contra el racismo en Cuba, sería bueno que antes de acusarlo permanecieran por una estancia de no menos de tres meses en la Isla; pero viviendo no en los hoteles ni con un taxi a boca de hotel. Ellos deben, si de verdad desean conocer de primera mano sobre lo que sucede con el negro en Cuba, vivir como ellos, es decir, en cualquier barrio de la Habana o provincia, comer lo que come un simple ciudadano y entonces, sólo entonces emitir un juicio sobre la realidad del negro en Cuba, sin que ninguna persona tendenciosa y en busca de favoritismo oficial le diga lo que tiene que hacer o decir.
Para los que firmamos esta declaración creemos que ha sido un acto de valentía y altruismo pleno el que nuestros hermano afroamericanos se solidarizan con nuestra justa causa .A ellos, firmantes de ese medular y valeroso documento le decimos que están en el camino correcto, que no han cometido falacia alguna. Todo lo que expresan es la realidad del día a día en relación con la problemática racial y el abuso contra el negro en Cuba. Pues una Constitución que no sea consecuente con sus postulados de justicia y equidad, y que viole sus fundamentos políticos, sociales y económicos, que no concatene con la realidad en cuanto a derechos, deberes y garantías de su ciudadanos, cuyos derecho constitucionales y medios que lleven a una efectividad de los mismos, cuando sólo se atenga a la eficacia de la represión y el encarcelamiento, ¿de qué vale entonces una legislación complementaria?
A nosotros, el honor y el buen sentido nos convoca a seguir luchando, de forma pacifica, por la verdadera emancipación del negro en Cuba. Y esto lo haremos cueste lo que cueste.
Raúl Pérez Díaz, médico integral, especialista en medicina interna
José Idelfonso Vélez, coordinador nacional del Movimiento de Integración Racial Juan Gualberto Gómez (MIR)
Hildelbrando Chaviano Montes, abogado, coordinador del MIR
Eliozbel Garriga Cabreras, delegado del MIR por Pinar del Río
Esperanza Almeira Cordero, secretaria ejecutiva MIR
Osvaldo Ricardo Díaz Sánchez, delegado del MIR por Villa Clara
Rafael Bueno, miembro del MIR
Aída Chaviano Montes, activista del MIR
Manuel Aguirre Lavarrere, poeta y realizador independiente, coordinador nacional Movimiento de Integracion Racial Juan Gualberto Gómez (MIR.)
Leonardo Hernández Camejo, activista del MIR
Yolanda lázara Martínez Vargas, vicepresidenta Movimiento Cultural Afrocubano Juan René Betancourt
Iris Tamara Pérez Aguilera, Presidenta Movimiento Femenino Rosa Parck
Heriberto Portilla, activista MIR
Héctor Palacio Ruiz, sociólogo, miembro del MIR
Guillermo Fariñas, activistas del MIR
Gisela Delgado Sablón, activista del MIR
Tania de la Torre Montesino, activista del MIR
Juan Goberna, Comité de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional
Norberto Mesa. Cofradía de la Negritud
Pedro Luís Sabat, activista del MIR
Giselle López, delegada del Movimiento Cultural Afrocubano, Juan René Betancourt.
Rubén Carty Lowe, periodista independiente.
Rub♪0n Gonzalez, Movimiento Cultural Afrocubano, Juan René Betancourt.
Rosario Morales La Rosa, activista del MIR
Jorge Luis García Pérez (Antúnez), Partido Presidio Político Cubano, miembro del MIR.


Manuel Aguirre lavarrere
( Mackandal)
Decía Martí que hay gente de tan corta vista mental que creen que todo el fruto se acaba en la cáscara. Y es esto justamente lo que sucede ahora con una declaración publicada por el periódico oficialista Granma el nueve de diciembre del año en curso. Firmado por diez reconocidas figuras del ámbito intelectual cubano el documento trata de desmentir una declaración que un grupo de prestigiosas personalidades afroamericanas enviaron al gobierno de Cuba pidiéndole que cese el acoso y el insensible desprecio contra sus hermanos negros de la Isla .Pero Granma falla el tiro. La verdad que quiere patentizar poniendo ejemplos de lo que hace el régimen de la Habana con otros países del área y de África, se convierte, por la misma razón, en una mentira indigesta que sólo los más ingenuos serían capaz de atestiguar. No se trata de una ayuda aquí o allá. Se trata del racismo en Cuba; y el querer socavar esta realidad imbatible es un acto de servilismo y cobardía periodística. Ello es un acto de bandolerismo informativo y de insensibilidad pueril.
El problema del racismo en la Cuba de hoy es bien conocido y ha sido señalado por muchas de las más descollantes personalidades de la intelectualidad cubana aun cuando hayan quienes quieran minimizarlo y llevarlo al plano de la racialidad, un vocablo de nuevo tipo para no hablar de racismo y hacerle creer a los afrocubanos que el régimen lucha contra este flagelo cuando la realidad dice a voces que no está haciendo nada para siquiera aminorar las secuelas que deja el sentirse discriminado. Los afrocubanos que vivimos en la marginalidad y por debajo del nivel de pobreza sabemos lo duro que resulta ser odiado y menospreciado por el color negro de nuestra piel. Los de arriba, como los que firman el artículo de Granma lo reconocen, pero ellos han pasado la barra y ahora sólo les interesa resolver para si propio y la única manera de hacerlo, amén de talento y vocación aparte, es dormir a la sombra del régimen que discrimina, encarcela y mata a sus hermanos negros, y sólo por ser negros. Nadie habla de lo que no existe. Y de no existir racismo y rechazo al negro no tendría por que existir un a comisión de lucha contra el racismo en el Comité Central de la cual tanto se vanagloria Esteban Morales. Duele, lacera el alma y los sentimientos saber que entre los firmantes y mencionados en el artículo de Granma hay hermanos nuestro que una vez formaron, junto a la desaparecida cineasta Sara Gómez parte del Black Pawer en Cuba, y amenazados, perseguidos y humillados por los órganos de represión optaron por la sumisión y traicionar los ideales y aspiraciones de su raza, por pírricos y vergonzantes beneficios. Ellos no serán juzgados por negros ni blancos. Serán juzgados por tergiversar una realidad que a mediano o corto plazo traerá a la población negra de la Isla y a su pueblo todo la amarga vivencia de ver apalear y encarcelar a negros que de frente y sin tapujos son capaces de levantar su voz y decir ¡Basta! ¡Abajo el racismo en Cuba!
De no haber racismo en Cuba a Iris Tamara Pérez Aguilera no se le hubiera ocurrido formar el Movimiento Femenino Rosa Parck, ni tendría razón de ser el Movimiento Cofradía de ;a Negritud. De no existir racismo en Cuba, no tendría, bajo ninguna razón que a un grupo de ciudadanos, blancos y negros se les hubiera ocurrido formar el Movimiento Cultural Afrocubano Juan René Betancourt ni José Idelfonso Vélez hubiera creado desde hace once años el Movimiento de Integración Racial Juan Gualberto Gómez (MIR), todos trabajando al margen de las leyes, porque a pesar de existir una Constitución a la que hace referencia el articulo de Granma y leyes que dan derecho de asociación, se les niega reiteradamente este derecho. Como el letargo del régimen a la ratificación de los Pactos Políticos, Sociales y Culturales que no acaba de llevar a cabo cuando consta una primera firma de este intento en la ONU y que de hacerlo darían amplios derechos de libre asociación.¿por qué no lo hace?
De no haber racismo en Cuba a la periodista Gisela Arandia no habría formado el Proyecto Color Cubano, que aunque de corte oficialista y con mucho de tío Tom es también un intento que debe ser tenido en cuenta para la lucha contra el racismo en la Isla.
Las oportunidades de becas y misiones cubanas a África y otros países, si bien es un acto de buena voluntad en cuanto a la salud del ser humano, no lo atañe tanto cuando de incendiar mediante guerrillas y patrañas a un continente en pleno, y llevan, como impronta primaria, el hacer creer al mundo que sólo con Cuba y con el comunismo es posible un mundo sin explotados ni racismos. Pero esa es la imagen del régimen hacia fuera, incluso, cambiando aquello que no debe ser cambiado como la democracia y el derecho a la voluntaria y libre expresión del pensamiento. La experiencia de cincuenta años viviendo bajo un mismo régimen, que prohíbe la creación de otras tendencias políticas y libre asociación de movimientos no gubernamentales, dan la medida exacta de las pretensiones del humano y abierto gobierno de la Habana para con sus vecinos de América. ¡Cuidado!, porque bajo estas condiciones no habrá garífona que luche por su derecho a la tierra ni movimiento afrodescendiente alguno que pueda asociarse en pos de sus beneficios. Aquí, los cubanos de adentro, sabemos que la realidad es bien distinta.

El fusilamiento de tres jóvenes negros en el año 2003 junto a otros que habían cometido similares y peores delitos fue sin duda un acto de soberbia y menosprecio al color negro de la piel del hombre. El trato diferenciado del negro en las prisiones de Cuba, que por odio y desprecio está sometido a una inhumana y degradante violación de su integridad física es conocido y testimonial. Los arrestos y encarcelamiento contra activistas pacíficos como el Dr Oscar Elías Bicet, Darsi Ferrer o Joel Lázaro Carbonell echarían por tierra el discurso del régimen y sus adictos en querer escamotear una realidad que duele en el alma de los que amamos y pensamos en el anhelo martiano de una Cuba con todos y para el bien de todos. Y no con todos y para el bien de algunos.
Muchos son los testimonios que poseemos con respecto a la problemática racial y del rechazo al negro, algunos de ellos dados a conocer en publicaciones de culto al régimen como la revista TEMAS, CATAURO y otros que aparecen colgados en algún que otro blog de los que sentimos y padecemos esta al parecer enfermedad congénita por el color negro de la piel. la no menos interesante CAMINOS que dirige el pastor bautista Raúl Suárez, a quien su apego al Dios de los judíos le impidió alzar su voz y salir en defensa de quienes pronto morirían, como murieron, en un pelotón de fusilamiento sólo por amenazar a los pasajeros en busca de una vida mejor.
Ningún parlamentario ni dirigente cubano, salvó el doctor Fidel Castro ha sido capaz de ni por asomo de señalar esta violación , porque la discriminación racial constituye flagrante y una bochornosa violación de los derechos humanos. (La Revolución, más allá de los derechos y garantías alcanzados para todos los ciudadanos de cualquier etnia y origen, no ha logrado el mismo éxito en la lucha por erradicar las diferencias en el status social y económico de la población negra del país…)
Fidel Castro
Discurso en la sesión de clausura del Congreso Pedagogía 2003, 7 de febrero del 2003, Pág. 29.
A veces, en un programa de televisión sobre la eficiencia de tal o mas cual cuerpo policiaco, aparecía un numero de muchachos negros y mestizos delincuentes…Porque además hay dos tipos de robos: el robo ordinario que irrita mucho y el robo de cuello y corbata cometido por aquellos que están administrando por aquí o por allá...-.Le han robado a la sociedad pero nadie se ha enterado; se enteran mucho más de aquel que llega a la casa y la desvalija, roba un articulo, una joya, un producto, rompen algo, y esos son delitos que cometen los más pobres.
Llegó un momento en que hablé con los que realizan esos programas para la televisión sobre la acción de los órganos de lucha contra el delito, porque verdaderamente querían ofrecer confianza acerca de la eficacia de la policía y les dije: “No quisiera volver a ver un programa sobre eso”.Cada uno en su oficio queriendo demostrar la eficacia y los que aparecían en las imagines, como delincuentes, eran sobre todos muchachos negros, mestizos, y también algunos blancos, pero por lo general minoritariamente.¿ Para qué sirve eso? Para asociar el delito que irrita más a la población a un grupo étnico determinado.
Ignacio Ramonet,
Cien horas con Fidel, capitulo 10
Es muy probable que la mayor parte de los afroamericanos desconozcan la ayuda ofrecida por el gobierno de los Estados Unidos y otras instituciones de poder, incluso, cubanos residentes en ese país, cuando a raíz de la devastación de los tres huracanes que dejaron a Cuba en harapos, este humano gobierno que desde hace cincuenta años padecemos los cubanos, se negó a aceptarla bajo el so pretexto de que era un dinero manchado de sangre y otras muchas justificaciones a las que ya estamos acostumbrados. Esa ayuda iba a beneficiar a toda la población y el afrocubano se beneficiaba también y sin otra condición que el deseo de colaborar humana mente contra un pueblo necesitado económica y democráticamente. Hoy se observa por doquier los estragos de ese acontecimiento y la población negra es la mas que lo padece.
Las personalidades que refutan la lucha que desde la década del sesenta lleva nuestro hermano exiliado Carlos Moore contra el racismo en Cuba, sería bueno que antes de acusarlo permanecieran por una estancia de no menos de tres meses en la Isla; pero viviendo no en los hoteles ni con un taxi a boca de hotel. Ellos deben, si de verdad desean conocer de primera mano sobre lo que sucede con el negro en Cuba, vivir como ellos, es decir, en cualquier barrio de la Habana o provincia, comer lo que come un simple ciudadano y entonces, sólo entonces emitir un juicio sobre la realidad del negro en Cuba, sin que ninguna persona tendenciosa y en busca de favoritismo oficial le diga lo que tiene que hacer o decir.
Para los que firmamos esta declaración creemos que ha sido un acto de valentía y altruismo pleno el que nuestros hermano afroamericanos se solidarizan con nuestra justa causa .A ellos, firmantes de ese medular y valeroso documento le decimos que están en el camino correcto, que no han cometido falacia alguna. Todo lo que expresan es la realidad del día a día en relación con la problemática racial y el abuso contra el negro en Cuba. Pues una Constitución que no sea consecuente con sus postulados de justicia y equidad, y que viole sus fundamentos políticos, sociales y económicos, que no concatene con la realidad en cuanto a derechos, deberes y garantías de su ciudadanos, cuyos derecho constitucionales y medios que lleven a una efectividad de los mismos, cuando sólo se atenga a la eficacia de la represión y el encarcelamiento, ¿de qué vale entonces una legislación complementaria?
A nosotros, el honor y el buen sentido nos convoca a seguir luchando, de forma pacifica, por la verdadera emancipación del negro en Cuba. Y esto lo haremos cueste lo que cueste.
Raúl Pérez Díaz, médico integral, especialista en medicina interna
José Idelfonso Vélez, coordinador nacional del Movimiento de Integración Racial Juan Gualberto Gómez (MIR)
Hildelbrando Chaviano Montes, abogado, coordinador del MIR
Eliozbel Garriga Cabreras, delegado del MIR por Pinar del Río
Esperanza Almeira Cordero, secretaria ejecutiva MIR
Osvaldo Ricardo Díaz Sánchez, delegado del MIR por Villa Clara
Rafael Bueno, miembro del MIR
Aída Chaviano Montes, activista del MIR
Manuel Aguirre Lavarrere, poeta y realizador independiente, coordinador general Movimiento Cultural Afrocubano Juan René Betancourt y miembro del MIR.
Leonardo Hernández Camejo, activista del MIR
Yolanda lázara Martínez Vargas, vicepresidenta Movimiento Cultural Afrocubano Juan René Betancourt
Iris Tamara Pérez Aguilera, Presidenta Movimiento Femenino Rosa Parck
Heriberto Portilla, activista MIR
Héctor Palacio Ruiz, sociólogo, miembro del MIR
Guillermo Fariñas, activistas del MIR
Gisela Delgado Sablón, activista del MIR
Tania de la Torre Montesino, activista del MIR
Juan Goberna, Comité de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional
Norberto Mesa. Cofradía de la Negritud
Pedro Luís Sabat, activista del MIR
Giselle López, delegada del Movimiento Cultural Afrocubano, Juan René Betancourt.
Rubén Carty Lowe, periodista independiente.
Rub♪0n Gonzalez, Movimiento Cultural Afrocubano, Juan René Betancourt.
Rosario Morales La Rosa, activista del MIR
Jorge Luis García Pérez (Antúnez), Partido Presidio Político Cubano, miembro del MIR.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

CUBA, EL NEGRO Y LA TIERRA

MANUEL AGUIRRE LACVARRERE
(MACKANDAL)
La base fundamental de las ganancias del régimen cubano lo constituye, ahora como antes la opresión de su población negra y mestiza. En los años inmediatos al triunfo revolucionario el afrocubano gozó de algunas ventajas, y como los afroamericanos luchó por la propiedad de la tierra y su derecho al voto estando presente siempre en las luchas contra toda forma de discriminación.
Pero el triunfo de enero de 1959 quedó trunco en sus postulados al no otorgarle al negro, la clase más vulnerada y desposeída históricamente, la propiedad de una tierra que había trabajado como nadie desde el momento en que arribó a las costas cubanas en condición de esclavo. Quince años estuvo Martín Morúa Delgado luchando a brazo partido en el Senado de la Nación para lograr, sin resultado alguno, el otorgamiento de tierra en arrendamiento a los negros y así aminorar en algo la desigualdad económica y social a la que se le mantenía inmerso. Cincuenta años lleva el actual régimen cubano en el poder y el negro sigue sin ser propietario de nada. Ello muestra la negativa viviente del sistema al no querer aceptar una auténtica liberación de su población afrocubana. Las estrategias urdidas por los gobernantes y colonos de la época contra los negros en la Conspiración de la Escalera fue para frenar el auge que este grupo étnico venía adquiriendo y quitarles los bienes que muchos ya poseían y así mantenerlos subyugados, a merced de la limosna y el olvido, algo que no cambia mucho la actual situación en la que se encuentra el negro en Cuba.
Llevar a cabo un serio conteo y el por ciento de los que hoy están recibiendo las parcelas que se otorgan a particulares es arduamente difícil y complicado. Pero un paneo a vuelo de pájaro demostraría la verdad imbatible en cuanto a una realidad del ahora y con la revolución.
Criticar, decía Martí, no es morder. Criticar es señalar con mano piadosa la sombra que oscurece la obra bella. Y en cuanto al atraso del negro cubano, a su estancamiento como ser pensante y núcleo fundamental del componente poblacional cubano, la sombra es el régimen mismo debido a su inmovilidad en cuanto al bienestar de la clase más preterida y la constante violación de sus derechos fundamentales, visto ya desde su pesadumbre para ratificar los Pactos políticos, sociales y culturales con los que se comprometió en el año 2008.
La tragedia psicológica y social del negro en Cuba lo lleva sin remedio a la alteración de un orden oficial que no concatena con sus aspiraciones de inclusión y progreso, algo que hubiera sido muy distinto si el 17 de mayo de 1959 cuando se proclamó la Ley de Reforma Agraria, al afrocubano se hubiera tenido en cuenta. Hoy, con el otorgamiento de tierras a particulares tiene el régimen la oportunidad de revertir esa injusticia.

NACIONALISMO Y ABUSO EN CUBA

MANUEL AGUIRRE LAVARRERE
(Mackandal)
Racismo Es la doctrina antropológica o política basada en este sentimiento y que en ocasiones ha motivado la persecución de un grupo étnico considerado como inferior, explica el Diccionario de la Real Academia Española, y esto, por supuesto, basándose también en ciertos caracteres biológicos de la persona humana. Pero esta aseveración más que teoría sostenida es ya una acuñada doctrina, que aunque no tenga ninguna base científica que lo justifique, la afirmación de superioridad racial está implícita en el hombre como su sangre misma. Por ello son las injusticias que tal hecho acarrea en el cabal cumplimiento de los derechos humanos.
Este concepto de superioridad racial lo sufre el negro en Cuba, ramificado en un nacionalismo irracional y bullanguero que desorienta la praxis de la solución al racismo. Y en este sentido, el profesor en Ciencias Políticas, Ivo Duchacek, señala que el nacionalismo divide a la humanidad en unidades mutuamente intolerantes. En consecuencia el hombre piensa primero como norteamericano, ruso, chino, egipcio o peruano, y en segundo lugar, si acaso, como ser humano, señala el eminente académico en su libro “Conflicto y colaboración entre naciones”.
Muchas de las colaboraciones que brinda el régimen cubano a otros países, si bien llevan parte de humanismo, también demuestran un por ciento mayor de interés creado al estar apoyado en el deterioro de la vida nacional. “Muchísimos de los problemas que arrostramos hoy día”, dijo un ex secretario de Naciones Unidas, son el resultado de actitudes equivocadas, algunas de ellas adoptadas casi inconscientemente. Entre estas se halla el concepto de nacionalismo irracional: “Mi patria, tenga razón o no” .Este concepto de nacionalismo irracional juega un papel de primerísimo orden en cuanto al ser humano y su color de piel en Cuba, algo que expongo a continuación para un mental y meticuloso análisis: Juan Carlos González Marcos, más conocido por Pánfilo fue llevado a prisión con una condena de dos años por decir frente a una cámara de vídeo que en Cuba lo que hace falta es comida. Los defenestrados ministros y altos funcionarios del régimen, cuyo accionar político le ha costado a Cuba y a su pueblo la bochornosa experiencia de no saber siquiera quienes nos dirigen, si bien fueron separados de sus cargos, ninguno hasta la fecha a sido llevado a prisión, cuando se sabe que en algunos casos estuvieron en contubernio con extranjeros que le sacaron millones de dólares al país que muere de hambre y desesperación. La responsabilidad de estos funcionarios y sus delitos son mayores y mucho más grave que decir que se tiene hambre y hace falta comida. Pero de ellos uno solo es negro, los demás gozan de la ventaja de ser blancos. Pánfilo, como también Joel Lázaro Carbonell son negros humildes, sin derecho a la justicia ni a un análisis racional al margen de la coloración de la piel y el nacionalismo irracional.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

LA DIGNIDAD DEL NEGRO
MANUEL AGUIRRE LAVARRERE
(MACKANDAL)
Si nos atenemos concretamente al concepto del vocablo dignidad, encontraremos que el mismo no es algo que nos viene dado por ningún gobierno ni partido político, no es dádiva de ideología ni religión alguna. En Cuba, con el ajetreo de la doctrina marxista y del tanto repetirse en aras de unificarla y hacerla propio de algo dado por el régimen muchas veces se hace creíble el concepto casi generalizado de que gracias a él hemos adquirido dignidad, cuando ella es algo que viene dado al ser humano desde el momento mismo en que viene al mundo, y quizá desde su formación fetal. La dignidad es un don inherente al hombre que para los creyentes es dada por Dios.
Al negro en Cuba se le ha hecho creer este concepto en concordancia con los interese del sistema político cubano, es decir el afrocubano es digno gracias a la revolución que lo ha hecho hombre al equipararlo con el resto de la nación cubana, algo bien visible en algunas opiniones al uso que generalmente dan los blancos en cuanto al status como ser social del negro en Cuba y de ello se pueden escuchar frases como que nunca el negro fue nada y que gracias a la revolución es alguien, o esta que dice que todo lo que tiene el negro se lo debe a l revolución. Y en este todo entra a jugar fundamentalmente el concepto dignidad. Es decir, el negro es digno gracias a la revolución que lo sacó del marginalismo y la explotación. En el marginalismo continúa el mayor por ciento del negro en Cuba y la explotación es algo que permea a toda la sociedad, sólo que si antes de 1959 era la explotación del hombre por el hombre, hoy es el régimen quien explota al hombre sin que haya siquiera el mínimo estímulo a su maltrecha existencia.La falta de un verdadero programa de estudio con respecto a la verdadera historia del negro en Cuba y de lo que éste ha aportado al surgimiento y composición de la nación cubana la hace una verdad histórica llena de mentiras; a la vez que hace que este segmento de la sociedad, sienta y se sienta culpable del atropello, y crea a ojos cerrados la falacia del perenne agradecimiento al sistema, y lo hace increíble, indigno del color que dio luz y honra a la nación cubana.

miércoles, 7 de octubre de 2009

LA DOCTRINA DEL MIEDO

MANUEL AGUIRRE LAVARRERE
(MACKANDAL)
Un proceso civilizatorio que no tenga en cuenta la hegemonía del color, caso que por derecho no debe existir pero es indiscutible que este fenómeno existe en cuanto el hombre moderno aun no está preparado para aceptar la diferencia, y no juega el papel que destinado a sanear la nación de un flagelo tan aberrante, no logra llevarlo a vías de realidad en cuanto a la convivencia plena del ser humano. El reto es más difícil si debido a la no conciencia sobre esta problemática y a la negación de ciertos sectores de poder en no reconocer su existencia, hace que el componente racial, aun sumariamente negro, se una la falsa credibilidad de priorizar política e ideología que repliegan a plano de olvido el problema del ciudadano negro, replegándolo por el mismo efecto al nivel de servidumbre y marginal. El constante flujo de afro descendientes cubano que pasan a los distintos grupos de oposición en Cuba, es más que suficiente para desmentir la falsa creencia de quienes piensan que el negro constituye el arma secreto del régimen cubano. Si bien buena parte de afrocubanos no han roto definitivamente sus lazos de afecto con el régimen, ello es debido a un agradecimiento, muchas veces simbólico por los beneficios recibidos. Beneficios que además de pírricos, son incapaces de resistir un análisis riguroso, si corazón a dentro y a plena conciencia el negro pensara en todo lo que le falta por negación consciente del mismo sistema totalitario. Y fundamental en esta carencia de derecho ciudadano, es la pérdida de una voz líder y un espacio de opinión independiente, que sin aislarse de la sociedad e inmerso en ella, pueda el afrocubano expresar sus puntos de vista como hombre nacido libre. El cierre de las sociedades negras demostró que ello no fue suficiente para acabar con la exclusión y la marginalidad del componente más desapercibido de la nación cubana.
La doctrina del miedo hace conforme al afrocubano y le impide reclamar sus derechos, y lo hace no sentirse parte del problema, que aunque parezca una paradoja, es así en cuanto el afrocubano, si bien desea la igualdad, retrocede ante el único medio posible de lograrla y hacerse sentir en la sociedad. Pero ese retroceso en la búsqueda de sus derechos como heredero insigne del de la miseria y el desamparo gubernamental está teniendo una reacción positiva al dejar ver los resentimientos que producto del auge del racismo viene mostrando la población negra de Cuba, que, aunque carente de los recursos necesarios para legitimar su lucha, ya son toda una realidad de oposición pacifica en la Isla. Las protestas publicas del Movimiento Femenino Rosa Parks que dirige la joven Iris Tamara Núñez Aguilera dan continuidad a los sucesos ocurridos en el Malecón Habanero el 5 de agosto de 1994, y que grupos como el Movimiento Cultural Afrocubano Juan René Betancourt, desde otra perspectiva y partiendo del Movimiento hacia adentro con similares fines, dan un sentido de pertenencia y de orgullo propio, muestran hoy una notable realidad.

jueves, 24 de septiembre de 2009

OTRO NEGRO A LA CÀRCEL


MANUELAGUIRRE LAVARRERE
(MACKANDAL)
De nuevo la injusticia se ensaña contra un hombre negro. Esta vez no se trata de un nuevo Pánfilo gritando que hace falta jama, (comida).Ahora se trata de Joel Carbonell, conocido activistas pro derechos humanos y opositor pacífico que tuvo a bien denunciar las arbitrariedades y transgresiones que contra el ser humano lleva a cabo el jefe de sector de su localidad, con documentos verídicos que supuestamente le costaron el puesto. Pero nada. En su lugar, y como si se tratara de una herencia familiar fue sustituido por su hermano, que empeñado en cobrar venganza a toda costa empapeló a Joel, y en un juicio relámpago lo condenaron a un año de prisión
Esta nueva arbitrariedad política judicial confirma lo tantas veces dicho y denunciado por periodistas independientes y activistas de Derechos Humanos en Cuba en cuanto al accionar abusivo de la policía cubana y la Seguridad del Estado. Joel Carbonell está preso en Valle Grande, Ciudad de la Habana por un supuesto delito de desacato a la autoridad según cuenta su esposa. Pero el mayor delito de Joel fue denunciar ante las altas esferas del régimen los abusos cometidos por el supuestamente defenestrado jefe de sector y hacerlo llegar al alto comisionado de Naciones Unidas sobre derechos humanos. Joel Carbonell es un hombre integro, que fiel a sus principio de no bajar la cabeza ante la injusticia y las arbitrariedades se mantiene firme en los principios que defiende y hace suyo cualquier injusticia que se cometa contra el ciudadano en Cuba.
Joel Carbonell merece un juicio justo frente a un tribunal imparcial y digno de creencia, algo difícil de lograr en Cuba cuando el reclamante tiene principios y ansias de libertad

miércoles, 9 de septiembre de 2009

A FAVOR DE LA JUSTICIA





MANUELAGUIRRE LAVARRERE

(MACKAQNDAL)

Nada es tan bochornoso para una dictadura como decirle de frente y sin tapujo la verdad. Pánfilo tuvo el valor de hacerlo. Tuvo la hombradía de ponerse frente a una cámara de video y que subido a la red por YOU TUBE ha recorrido el mundo, y a rostro descubierto decir que lo que hacía falta era comida. Por eso fue condenado a dos años de prisión. No robó, no asaltó a nadie ni arrebató cadena. No fue por tragedia ni es un violador .Pero Pánfilo es todo eso sin haberlo sido. Y lo condenan, no por todo lo que es sin haberlo sido, sino por negro. Pánfilo ( Juan Carlos González Marcos) ha sido condenado por ser negro, por llevar una coloración de piel que es rechazada en Cuba ahora como antes. Atreverse a decir frente a una cámara de video que “aquí lo que hace falta es comida” es suficiente para poner tras la reja a un ciudadano. Pero si quien se yergue, y por enzima de tanto abuso y privaciones es un negro, entonces el castigo es doble.
El encarcelamiento de Pánfilo es una prueba irrevocable del permanente acoso y abuso de poder que contra el negro y sus derechos lleva a cabo el régimen cubano, a través de sus bien amaestrados tribunales de justicia, que con fallo tan aberrante priva de libertad a un hombre por su natural derecho de expresión, y aunque borracho, a expresarse bien.
Ha sido una injuriosa comedia judicial donde se le acusa de no estar trabajando durante diez años, lo cual no es otra cosa que una orgía de totalitarismo vengativo para destruir a un hombre que tuvo el valor de levantar su voz contra los que hambrean al pueblo. Ha sido una orgía contra un hombre que ha puestos a muchos en el mundo a pensar diferente en torno a la realidad y concepto de la democracia cubana.
El Movimiento Cultural Afrocubano Juan Rene Betancourt, propone, por medio de este artículo, a todas las agrupaciones de negros en el mundo, iniciar una campaña a favor de la pronta excarcelación de Pánfilo, victima de la venganza racial y política, condenado injustamente por peligrosidad pre delictiva. Apelamos también a la Organización de Naciones Unidas, a la Unión Europea, a la Organización de Estados Americanos , y a cuanta persona de buena voluntad y con amplios conceptos de humanismo y democracia haya en el mundo y que esté dispuesta a levantar su voz a favor de la justicia.
Este ha sido un juicio cuya ferocidad racista no ha podido ser enmascarada por quienes maltratan y tuberculizan la libertad de expresión y llenan de terror psicológico a la población cubana. El encarcelamiento de este hombre negro es el resultado de una justicia arbitraria y atentatoria contra el derecho humano. Ello es también el colofón, de un sistema que, acabado, usa el terror y el maltrato físico como respuesta a su impotencia y desesperación. El desaparecido sistema esclavista , hoy con métodos más sofisticados de abuso y exclusión continúa marcando el presente del afrocubano, y define los grados de aceptación y derechos que aun no logra alcanzar por obra y gracia del totalitarismo.