MANUEL AGUIRRE LACVARRERE
(MACKANDAL)
La base fundamental de las ganancias del régimen cubano lo constituye, ahora como antes la opresión de su población negra y mestiza. En los años inmediatos al triunfo revolucionario el afrocubano gozó de algunas ventajas, y como los afroamericanos luchó por la propiedad de la tierra y su derecho al voto estando presente siempre en las luchas contra toda forma de discriminación.
Pero el triunfo de enero de 1959 quedó trunco en sus postulados al no otorgarle al negro, la clase más vulnerada y desposeída históricamente, la propiedad de una tierra que había trabajado como nadie desde el momento en que arribó a las costas cubanas en condición de esclavo. Quince años estuvo Martín Morúa Delgado luchando a brazo partido en el Senado de la Nación para lograr, sin resultado alguno, el otorgamiento de tierra en arrendamiento a los negros y así aminorar en algo la desigualdad económica y social a la que se le mantenía inmerso. Cincuenta años lleva el actual régimen cubano en el poder y el negro sigue sin ser propietario de nada. Ello muestra la negativa viviente del sistema al no querer aceptar una auténtica liberación de su población afrocubana. Las estrategias urdidas por los gobernantes y colonos de la época contra los negros en la Conspiración de la Escalera fue para frenar el auge que este grupo étnico venía adquiriendo y quitarles los bienes que muchos ya poseían y así mantenerlos subyugados, a merced de la limosna y el olvido, algo que no cambia mucho la actual situación en la que se encuentra el negro en Cuba.
Llevar a cabo un serio conteo y el por ciento de los que hoy están recibiendo las parcelas que se otorgan a particulares es arduamente difícil y complicado. Pero un paneo a vuelo de pájaro demostraría la verdad imbatible en cuanto a una realidad del ahora y con la revolución.
Criticar, decía Martí, no es morder. Criticar es señalar con mano piadosa la sombra que oscurece la obra bella. Y en cuanto al atraso del negro cubano, a su estancamiento como ser pensante y núcleo fundamental del componente poblacional cubano, la sombra es el régimen mismo debido a su inmovilidad en cuanto al bienestar de la clase más preterida y la constante violación de sus derechos fundamentales, visto ya desde su pesadumbre para ratificar los Pactos políticos, sociales y culturales con los que se comprometió en el año 2008.
La tragedia psicológica y social del negro en Cuba lo lleva sin remedio a la alteración de un orden oficial que no concatena con sus aspiraciones de inclusión y progreso, algo que hubiera sido muy distinto si el 17 de mayo de 1959 cuando se proclamó la Ley de Reforma Agraria, al afrocubano se hubiera tenido en cuenta. Hoy, con el otorgamiento de tierras a particulares tiene el régimen la oportunidad de revertir esa injusticia.
miércoles, 25 de noviembre de 2009
NACIONALISMO Y ABUSO EN CUBA
MANUEL AGUIRRE LAVARRERE
(Mackandal)
Racismo Es la doctrina antropológica o política basada en este sentimiento y que en ocasiones ha motivado la persecución de un grupo étnico considerado como inferior, explica el Diccionario de la Real Academia Española, y esto, por supuesto, basándose también en ciertos caracteres biológicos de la persona humana. Pero esta aseveración más que teoría sostenida es ya una acuñada doctrina, que aunque no tenga ninguna base científica que lo justifique, la afirmación de superioridad racial está implícita en el hombre como su sangre misma. Por ello son las injusticias que tal hecho acarrea en el cabal cumplimiento de los derechos humanos.
Este concepto de superioridad racial lo sufre el negro en Cuba, ramificado en un nacionalismo irracional y bullanguero que desorienta la praxis de la solución al racismo. Y en este sentido, el profesor en Ciencias Políticas, Ivo Duchacek, señala que el nacionalismo divide a la humanidad en unidades mutuamente intolerantes. En consecuencia el hombre piensa primero como norteamericano, ruso, chino, egipcio o peruano, y en segundo lugar, si acaso, como ser humano, señala el eminente académico en su libro “Conflicto y colaboración entre naciones”.
Muchas de las colaboraciones que brinda el régimen cubano a otros países, si bien llevan parte de humanismo, también demuestran un por ciento mayor de interés creado al estar apoyado en el deterioro de la vida nacional. “Muchísimos de los problemas que arrostramos hoy día”, dijo un ex secretario de Naciones Unidas, son el resultado de actitudes equivocadas, algunas de ellas adoptadas casi inconscientemente. Entre estas se halla el concepto de nacionalismo irracional: “Mi patria, tenga razón o no” .Este concepto de nacionalismo irracional juega un papel de primerísimo orden en cuanto al ser humano y su color de piel en Cuba, algo que expongo a continuación para un mental y meticuloso análisis: Juan Carlos González Marcos, más conocido por Pánfilo fue llevado a prisión con una condena de dos años por decir frente a una cámara de vídeo que en Cuba lo que hace falta es comida. Los defenestrados ministros y altos funcionarios del régimen, cuyo accionar político le ha costado a Cuba y a su pueblo la bochornosa experiencia de no saber siquiera quienes nos dirigen, si bien fueron separados de sus cargos, ninguno hasta la fecha a sido llevado a prisión, cuando se sabe que en algunos casos estuvieron en contubernio con extranjeros que le sacaron millones de dólares al país que muere de hambre y desesperación. La responsabilidad de estos funcionarios y sus delitos son mayores y mucho más grave que decir que se tiene hambre y hace falta comida. Pero de ellos uno solo es negro, los demás gozan de la ventaja de ser blancos. Pánfilo, como también Joel Lázaro Carbonell son negros humildes, sin derecho a la justicia ni a un análisis racional al margen de la coloración de la piel y el nacionalismo irracional.
(Mackandal)
Racismo Es la doctrina antropológica o política basada en este sentimiento y que en ocasiones ha motivado la persecución de un grupo étnico considerado como inferior, explica el Diccionario de la Real Academia Española, y esto, por supuesto, basándose también en ciertos caracteres biológicos de la persona humana. Pero esta aseveración más que teoría sostenida es ya una acuñada doctrina, que aunque no tenga ninguna base científica que lo justifique, la afirmación de superioridad racial está implícita en el hombre como su sangre misma. Por ello son las injusticias que tal hecho acarrea en el cabal cumplimiento de los derechos humanos.
Este concepto de superioridad racial lo sufre el negro en Cuba, ramificado en un nacionalismo irracional y bullanguero que desorienta la praxis de la solución al racismo. Y en este sentido, el profesor en Ciencias Políticas, Ivo Duchacek, señala que el nacionalismo divide a la humanidad en unidades mutuamente intolerantes. En consecuencia el hombre piensa primero como norteamericano, ruso, chino, egipcio o peruano, y en segundo lugar, si acaso, como ser humano, señala el eminente académico en su libro “Conflicto y colaboración entre naciones”.
Muchas de las colaboraciones que brinda el régimen cubano a otros países, si bien llevan parte de humanismo, también demuestran un por ciento mayor de interés creado al estar apoyado en el deterioro de la vida nacional. “Muchísimos de los problemas que arrostramos hoy día”, dijo un ex secretario de Naciones Unidas, son el resultado de actitudes equivocadas, algunas de ellas adoptadas casi inconscientemente. Entre estas se halla el concepto de nacionalismo irracional: “Mi patria, tenga razón o no” .Este concepto de nacionalismo irracional juega un papel de primerísimo orden en cuanto al ser humano y su color de piel en Cuba, algo que expongo a continuación para un mental y meticuloso análisis: Juan Carlos González Marcos, más conocido por Pánfilo fue llevado a prisión con una condena de dos años por decir frente a una cámara de vídeo que en Cuba lo que hace falta es comida. Los defenestrados ministros y altos funcionarios del régimen, cuyo accionar político le ha costado a Cuba y a su pueblo la bochornosa experiencia de no saber siquiera quienes nos dirigen, si bien fueron separados de sus cargos, ninguno hasta la fecha a sido llevado a prisión, cuando se sabe que en algunos casos estuvieron en contubernio con extranjeros que le sacaron millones de dólares al país que muere de hambre y desesperación. La responsabilidad de estos funcionarios y sus delitos son mayores y mucho más grave que decir que se tiene hambre y hace falta comida. Pero de ellos uno solo es negro, los demás gozan de la ventaja de ser blancos. Pánfilo, como también Joel Lázaro Carbonell son negros humildes, sin derecho a la justicia ni a un análisis racional al margen de la coloración de la piel y el nacionalismo irracional.
miércoles, 4 de noviembre de 2009
LA DIGNIDAD DEL NEGRO
MANUEL AGUIRRE LAVARRERE
(MACKANDAL)
Si nos atenemos concretamente al concepto del vocablo dignidad, encontraremos que el mismo no es algo que nos viene dado por ningún gobierno ni partido político, no es dádiva de ideología ni religión alguna. En Cuba, con el ajetreo de la doctrina marxista y del tanto repetirse en aras de unificarla y hacerla propio de algo dado por el régimen muchas veces se hace creíble el concepto casi generalizado de que gracias a él hemos adquirido dignidad, cuando ella es algo que viene dado al ser humano desde el momento mismo en que viene al mundo, y quizá desde su formación fetal. La dignidad es un don inherente al hombre que para los creyentes es dada por Dios.
Al negro en Cuba se le ha hecho creer este concepto en concordancia con los interese del sistema político cubano, es decir el afrocubano es digno gracias a la revolución que lo ha hecho hombre al equipararlo con el resto de la nación cubana, algo bien visible en algunas opiniones al uso que generalmente dan los blancos en cuanto al status como ser social del negro en Cuba y de ello se pueden escuchar frases como que nunca el negro fue nada y que gracias a la revolución es alguien, o esta que dice que todo lo que tiene el negro se lo debe a l revolución. Y en este todo entra a jugar fundamentalmente el concepto dignidad. Es decir, el negro es digno gracias a la revolución que lo sacó del marginalismo y la explotación. En el marginalismo continúa el mayor por ciento del negro en Cuba y la explotación es algo que permea a toda la sociedad, sólo que si antes de 1959 era la explotación del hombre por el hombre, hoy es el régimen quien explota al hombre sin que haya siquiera el mínimo estímulo a su maltrecha existencia.La falta de un verdadero programa de estudio con respecto a la verdadera historia del negro en Cuba y de lo que éste ha aportado al surgimiento y composición de la nación cubana la hace una verdad histórica llena de mentiras; a la vez que hace que este segmento de la sociedad, sienta y se sienta culpable del atropello, y crea a ojos cerrados la falacia del perenne agradecimiento al sistema, y lo hace increíble, indigno del color que dio luz y honra a la nación cubana.
MANUEL AGUIRRE LAVARRERE
(MACKANDAL)
Si nos atenemos concretamente al concepto del vocablo dignidad, encontraremos que el mismo no es algo que nos viene dado por ningún gobierno ni partido político, no es dádiva de ideología ni religión alguna. En Cuba, con el ajetreo de la doctrina marxista y del tanto repetirse en aras de unificarla y hacerla propio de algo dado por el régimen muchas veces se hace creíble el concepto casi generalizado de que gracias a él hemos adquirido dignidad, cuando ella es algo que viene dado al ser humano desde el momento mismo en que viene al mundo, y quizá desde su formación fetal. La dignidad es un don inherente al hombre que para los creyentes es dada por Dios.
Al negro en Cuba se le ha hecho creer este concepto en concordancia con los interese del sistema político cubano, es decir el afrocubano es digno gracias a la revolución que lo ha hecho hombre al equipararlo con el resto de la nación cubana, algo bien visible en algunas opiniones al uso que generalmente dan los blancos en cuanto al status como ser social del negro en Cuba y de ello se pueden escuchar frases como que nunca el negro fue nada y que gracias a la revolución es alguien, o esta que dice que todo lo que tiene el negro se lo debe a l revolución. Y en este todo entra a jugar fundamentalmente el concepto dignidad. Es decir, el negro es digno gracias a la revolución que lo sacó del marginalismo y la explotación. En el marginalismo continúa el mayor por ciento del negro en Cuba y la explotación es algo que permea a toda la sociedad, sólo que si antes de 1959 era la explotación del hombre por el hombre, hoy es el régimen quien explota al hombre sin que haya siquiera el mínimo estímulo a su maltrecha existencia.La falta de un verdadero programa de estudio con respecto a la verdadera historia del negro en Cuba y de lo que éste ha aportado al surgimiento y composición de la nación cubana la hace una verdad histórica llena de mentiras; a la vez que hace que este segmento de la sociedad, sienta y se sienta culpable del atropello, y crea a ojos cerrados la falacia del perenne agradecimiento al sistema, y lo hace increíble, indigno del color que dio luz y honra a la nación cubana.
miércoles, 7 de octubre de 2009
LA DOCTRINA DEL MIEDO
MANUEL AGUIRRE LAVARRERE
(MACKANDAL)
Un proceso civilizatorio que no tenga en cuenta la hegemonía del color, caso que por derecho no debe existir pero es indiscutible que este fenómeno existe en cuanto el hombre moderno aun no está preparado para aceptar la diferencia, y no juega el papel que destinado a sanear la nación de un flagelo tan aberrante, no logra llevarlo a vías de realidad en cuanto a la convivencia plena del ser humano. El reto es más difícil si debido a la no conciencia sobre esta problemática y a la negación de ciertos sectores de poder en no reconocer su existencia, hace que el componente racial, aun sumariamente negro, se una la falsa credibilidad de priorizar política e ideología que repliegan a plano de olvido el problema del ciudadano negro, replegándolo por el mismo efecto al nivel de servidumbre y marginal. El constante flujo de afro descendientes cubano que pasan a los distintos grupos de oposición en Cuba, es más que suficiente para desmentir la falsa creencia de quienes piensan que el negro constituye el arma secreto del régimen cubano. Si bien buena parte de afrocubanos no han roto definitivamente sus lazos de afecto con el régimen, ello es debido a un agradecimiento, muchas veces simbólico por los beneficios recibidos. Beneficios que además de pírricos, son incapaces de resistir un análisis riguroso, si corazón a dentro y a plena conciencia el negro pensara en todo lo que le falta por negación consciente del mismo sistema totalitario. Y fundamental en esta carencia de derecho ciudadano, es la pérdida de una voz líder y un espacio de opinión independiente, que sin aislarse de la sociedad e inmerso en ella, pueda el afrocubano expresar sus puntos de vista como hombre nacido libre. El cierre de las sociedades negras demostró que ello no fue suficiente para acabar con la exclusión y la marginalidad del componente más desapercibido de la nación cubana.
La doctrina del miedo hace conforme al afrocubano y le impide reclamar sus derechos, y lo hace no sentirse parte del problema, que aunque parezca una paradoja, es así en cuanto el afrocubano, si bien desea la igualdad, retrocede ante el único medio posible de lograrla y hacerse sentir en la sociedad. Pero ese retroceso en la búsqueda de sus derechos como heredero insigne del de la miseria y el desamparo gubernamental está teniendo una reacción positiva al dejar ver los resentimientos que producto del auge del racismo viene mostrando la población negra de Cuba, que, aunque carente de los recursos necesarios para legitimar su lucha, ya son toda una realidad de oposición pacifica en la Isla. Las protestas publicas del Movimiento Femenino Rosa Parks que dirige la joven Iris Tamara Núñez Aguilera dan continuidad a los sucesos ocurridos en el Malecón Habanero el 5 de agosto de 1994, y que grupos como el Movimiento Cultural Afrocubano Juan René Betancourt, desde otra perspectiva y partiendo del Movimiento hacia adentro con similares fines, dan un sentido de pertenencia y de orgullo propio, muestran hoy una notable realidad.
(MACKANDAL)
Un proceso civilizatorio que no tenga en cuenta la hegemonía del color, caso que por derecho no debe existir pero es indiscutible que este fenómeno existe en cuanto el hombre moderno aun no está preparado para aceptar la diferencia, y no juega el papel que destinado a sanear la nación de un flagelo tan aberrante, no logra llevarlo a vías de realidad en cuanto a la convivencia plena del ser humano. El reto es más difícil si debido a la no conciencia sobre esta problemática y a la negación de ciertos sectores de poder en no reconocer su existencia, hace que el componente racial, aun sumariamente negro, se una la falsa credibilidad de priorizar política e ideología que repliegan a plano de olvido el problema del ciudadano negro, replegándolo por el mismo efecto al nivel de servidumbre y marginal. El constante flujo de afro descendientes cubano que pasan a los distintos grupos de oposición en Cuba, es más que suficiente para desmentir la falsa creencia de quienes piensan que el negro constituye el arma secreto del régimen cubano. Si bien buena parte de afrocubanos no han roto definitivamente sus lazos de afecto con el régimen, ello es debido a un agradecimiento, muchas veces simbólico por los beneficios recibidos. Beneficios que además de pírricos, son incapaces de resistir un análisis riguroso, si corazón a dentro y a plena conciencia el negro pensara en todo lo que le falta por negación consciente del mismo sistema totalitario. Y fundamental en esta carencia de derecho ciudadano, es la pérdida de una voz líder y un espacio de opinión independiente, que sin aislarse de la sociedad e inmerso en ella, pueda el afrocubano expresar sus puntos de vista como hombre nacido libre. El cierre de las sociedades negras demostró que ello no fue suficiente para acabar con la exclusión y la marginalidad del componente más desapercibido de la nación cubana.
La doctrina del miedo hace conforme al afrocubano y le impide reclamar sus derechos, y lo hace no sentirse parte del problema, que aunque parezca una paradoja, es así en cuanto el afrocubano, si bien desea la igualdad, retrocede ante el único medio posible de lograrla y hacerse sentir en la sociedad. Pero ese retroceso en la búsqueda de sus derechos como heredero insigne del de la miseria y el desamparo gubernamental está teniendo una reacción positiva al dejar ver los resentimientos que producto del auge del racismo viene mostrando la población negra de Cuba, que, aunque carente de los recursos necesarios para legitimar su lucha, ya son toda una realidad de oposición pacifica en la Isla. Las protestas publicas del Movimiento Femenino Rosa Parks que dirige la joven Iris Tamara Núñez Aguilera dan continuidad a los sucesos ocurridos en el Malecón Habanero el 5 de agosto de 1994, y que grupos como el Movimiento Cultural Afrocubano Juan René Betancourt, desde otra perspectiva y partiendo del Movimiento hacia adentro con similares fines, dan un sentido de pertenencia y de orgullo propio, muestran hoy una notable realidad.
jueves, 24 de septiembre de 2009
OTRO NEGRO A LA CÀRCEL

MANUELAGUIRRE LAVARRERE
(MACKANDAL)
De nuevo la injusticia se ensaña contra un hombre negro. Esta vez no se trata de un nuevo Pánfilo gritando que hace falta jama, (comida).Ahora se trata de Joel Carbonell, conocido activistas pro derechos humanos y opositor pacífico que tuvo a bien denunciar las arbitrariedades y transgresiones que contra el ser humano lleva a cabo el jefe de sector de su localidad, con documentos verídicos que supuestamente le costaron el puesto. Pero nada. En su lugar, y como si se tratara de una herencia familiar fue sustituido por su hermano, que empeñado en cobrar venganza a toda costa empapeló a Joel, y en un juicio relámpago lo condenaron a un año de prisión
Esta nueva arbitrariedad política judicial confirma lo tantas veces dicho y denunciado por periodistas independientes y activistas de Derechos Humanos en Cuba en cuanto al accionar abusivo de la policía cubana y la Seguridad del Estado. Joel Carbonell está preso en Valle Grande, Ciudad de la Habana por un supuesto delito de desacato a la autoridad según cuenta su esposa. Pero el mayor delito de Joel fue denunciar ante las altas esferas del régimen los abusos cometidos por el supuestamente defenestrado jefe de sector y hacerlo llegar al alto comisionado de Naciones Unidas sobre derechos humanos. Joel Carbonell es un hombre integro, que fiel a sus principio de no bajar la cabeza ante la injusticia y las arbitrariedades se mantiene firme en los principios que defiende y hace suyo cualquier injusticia que se cometa contra el ciudadano en Cuba.
Joel Carbonell merece un juicio justo frente a un tribunal imparcial y digno de creencia, algo difícil de lograr en Cuba cuando el reclamante tiene principios y ansias de libertad
miércoles, 9 de septiembre de 2009
A FAVOR DE LA JUSTICIA

MANUELAGUIRRE LAVARRERE
(MACKAQNDAL)
Nada es tan bochornoso para una dictadura como decirle de frente y sin tapujo la verdad. Pánfilo tuvo el valor de hacerlo. Tuvo la hombradía de ponerse frente a una cámara de video y que subido a la red por YOU TUBE ha recorrido el mundo, y a rostro descubierto decir que lo que hacía falta era comida. Por eso fue condenado a dos años de prisión. No robó, no asaltó a nadie ni arrebató cadena. No fue por tragedia ni es un violador .Pero Pánfilo es todo eso sin haberlo sido. Y lo condenan, no por todo lo que es sin haberlo sido, sino por negro. Pánfilo ( Juan Carlos González Marcos) ha sido condenado por ser negro, por llevar una coloración de piel que es rechazada en Cuba ahora como antes. Atreverse a decir frente a una cámara de video que “aquí lo que hace falta es comida” es suficiente para poner tras la reja a un ciudadano. Pero si quien se yergue, y por enzima de tanto abuso y privaciones es un negro, entonces el castigo es doble.
El encarcelamiento de Pánfilo es una prueba irrevocable del permanente acoso y abuso de poder que contra el negro y sus derechos lleva a cabo el régimen cubano, a través de sus bien amaestrados tribunales de justicia, que con fallo tan aberrante priva de libertad a un hombre por su natural derecho de expresión, y aunque borracho, a expresarse bien.
Ha sido una injuriosa comedia judicial donde se le acusa de no estar trabajando durante diez años, lo cual no es otra cosa que una orgía de totalitarismo vengativo para destruir a un hombre que tuvo el valor de levantar su voz contra los que hambrean al pueblo. Ha sido una orgía contra un hombre que ha puestos a muchos en el mundo a pensar diferente en torno a la realidad y concepto de la democracia cubana.
El Movimiento Cultural Afrocubano Juan Rene Betancourt, propone, por medio de este artículo, a todas las agrupaciones de negros en el mundo, iniciar una campaña a favor de la pronta excarcelación de Pánfilo, victima de la venganza racial y política, condenado injustamente por peligrosidad pre delictiva. Apelamos también a la Organización de Naciones Unidas, a la Unión Europea, a la Organización de Estados Americanos , y a cuanta persona de buena voluntad y con amplios conceptos de humanismo y democracia haya en el mundo y que esté dispuesta a levantar su voz a favor de la justicia.
Este ha sido un juicio cuya ferocidad racista no ha podido ser enmascarada por quienes maltratan y tuberculizan la libertad de expresión y llenan de terror psicológico a la población cubana. El encarcelamiento de este hombre negro es el resultado de una justicia arbitraria y atentatoria contra el derecho humano. Ello es también el colofón, de un sistema que, acabado, usa el terror y el maltrato físico como respuesta a su impotencia y desesperación. El desaparecido sistema esclavista , hoy con métodos más sofisticados de abuso y exclusión continúa marcando el presente del afrocubano, y define los grados de aceptación y derechos que aun no logra alcanzar por obra y gracia del totalitarismo.
QUE SE AVERGUENCE EL AMO
MANUEL AGUIRRE LAVARRERE
(MACKANDAL)
Sin igualdad verdadera entre todos los cubanos,
República y Revolución serían una mentira funesta.
Salvador García Agüero
La independencia lograda por la revolución si bien es cierto que permitía nuevos mecanismos de progreso para el afro descendiente cubano, ello no modificó la esencia del racismo al no ahondar en las raíces del problema ni sentirse, como revolución misma parte del problema racial cubano. Los abusos y preteridad en la que vive la mayor parte de la población negra de Cuba es el termómetro adecuado para medir, a ciencia cierta, la fiebre y los grados de exclusión en que se encuentra sumido.
No se habló más del tema, era, como otros muchos tabúes como si se hablara mal de la revolución y se silenció el tema, se enmascaró de tal forma que daba la impresión del que el problema racial había llegado a su fase terminal.
Pero como a veces sucede en pacientes que, desahuciados por los médicos y que pasado un tiempo vuelven, tocados por la santísima trinidad, a formar parte de la vida vigorosos y espléndidos, así cabalga el racismo en la Cuba de este minuto.
Muchas de las nuevas medidas que ha emitido el régimen tienden a dar facilidades y privilegios al capital extranjero en detrimento del bienestar de la ciudadanía que no ve más que promesas en todo lo que se emprende para paliar la deteriorada situación poblacional. Y es aquí cuando se inicia, se propaga y tolera la extensión o intensificación del capital foráneo antes tenido como destructor de ideología y convicciones patrias.
Este fenómeno trajo como consecuencia la agudización y exclusión del negro bajo pretextos de cualquier justificante. .Ahora el negro no es apto para trabajar la alta cocina del hotel Habana Libre. Ahora el negro no reúne las condiciones físicas y mentales para manejar un taxi. Ahora el negro, como antes, sigue siendo negro que es ya palabra bastante peyorativa que llama al odio y al miedo al negro. Y más que aun insita a no dejarlo pasar, al castigo duro ya sea mediante frases hirientes o cuentos con pespuntes racistas que van de la opinión singular para convertirse en aceptación plural y símbolo de verdad imbatible.
Si, es cierto, en la esfera del turismo hay muchos prejuicios raciales. Desde hace un año, aproximadamente, yo trabajo allí y sé que hay mucho racismo. En mi corporación, por ejemplo, de un total de 500 obreros apenas hay cinco negros…No existe una política expresa que plantee que hay que ser blanco para trabajar en turismo, pero sí está establecido que hay que tener un porte y un aspecto agradable y los negros no lo tienen…En la tienda de modas más elegante de la ciudad, La Maisson, todos los trabajadores son blancos, de las 14 modelos una sola es mulata. En turismo son tan raras las mujeres negras, que cuando aparece alguna, la gente siempre comenta que debe estarse acostando con un jefe importante. Los pocos negros que hay realizan siempre labores duras, como camioneros o en los grandes almacenes cargando mercancías; pero nunca teniendo que ver con los turistas, ni siquiera hay negros en labores de limpieza. Todo el personal que trabaja para el turismo es blanco. Conozco una negra fea que me contó su experiencia cuando quiso trabajar en turismo. Ella es licenciada en Economía y especialista en Computación, habla inglés, francés y alemán. Se presentó a la entrevista muy bien vestida, aunque ella misma me confesó que todo era prestado. Pues bien, fue algo muy desagradable, por en definitiva no la aceptaron, pero tampoco le dieron un motivo especifico…la persona que la entrevistó no sabía cómo conducir la situación, porque no podía decirle “no te aceptamos por negra”…yo pienso que debía haberse tenido en cuenta sus conocimientos; en definitiva, en turismo trabajan algunas blancas que también son feas, aunque sean blancas. Hace unos días, un representante de una corporación de turismo dijo en público que él no quiere negros en su corporación, porque “el negro nunca termina lo que empieza”
Cualquier ingenuo podría pensar que lo expuesto anteriormente por una mujer de piel blanca y gerente de una corporación de turismo constituye sólo un caso aislado en el entramado étnico de la sociedad cubana. Y nada más lejos de la verdad y el despiste. Casos como este juegan un papel protagónico en el día a día de la población cubana favorecido por disímiles circunstancias. El negro que más negro sea es menos negro que el silencio cómplice y calladas por respuestas del régimen respecto a un fenómeno que tiende a intensificarse y que echa por tierra la tan alabada justicia social del socialismo cubano. Fenómeno que de no atajarse ahora, costará al país la bochornosa experiencia de ser testigo ocular de venideras revueltas por parte de su población afro descendiente a favor de sus derechos ciudadanos. Revueltas que se harán de frente al mundo, para que entonces, que se avergüence el amo.
Makandalmm”yahoo.com
(MACKANDAL)
Sin igualdad verdadera entre todos los cubanos,
República y Revolución serían una mentira funesta.
Salvador García Agüero
La independencia lograda por la revolución si bien es cierto que permitía nuevos mecanismos de progreso para el afro descendiente cubano, ello no modificó la esencia del racismo al no ahondar en las raíces del problema ni sentirse, como revolución misma parte del problema racial cubano. Los abusos y preteridad en la que vive la mayor parte de la población negra de Cuba es el termómetro adecuado para medir, a ciencia cierta, la fiebre y los grados de exclusión en que se encuentra sumido.
No se habló más del tema, era, como otros muchos tabúes como si se hablara mal de la revolución y se silenció el tema, se enmascaró de tal forma que daba la impresión del que el problema racial había llegado a su fase terminal.
Pero como a veces sucede en pacientes que, desahuciados por los médicos y que pasado un tiempo vuelven, tocados por la santísima trinidad, a formar parte de la vida vigorosos y espléndidos, así cabalga el racismo en la Cuba de este minuto.
Muchas de las nuevas medidas que ha emitido el régimen tienden a dar facilidades y privilegios al capital extranjero en detrimento del bienestar de la ciudadanía que no ve más que promesas en todo lo que se emprende para paliar la deteriorada situación poblacional. Y es aquí cuando se inicia, se propaga y tolera la extensión o intensificación del capital foráneo antes tenido como destructor de ideología y convicciones patrias.
Este fenómeno trajo como consecuencia la agudización y exclusión del negro bajo pretextos de cualquier justificante. .Ahora el negro no es apto para trabajar la alta cocina del hotel Habana Libre. Ahora el negro no reúne las condiciones físicas y mentales para manejar un taxi. Ahora el negro, como antes, sigue siendo negro que es ya palabra bastante peyorativa que llama al odio y al miedo al negro. Y más que aun insita a no dejarlo pasar, al castigo duro ya sea mediante frases hirientes o cuentos con pespuntes racistas que van de la opinión singular para convertirse en aceptación plural y símbolo de verdad imbatible.
Si, es cierto, en la esfera del turismo hay muchos prejuicios raciales. Desde hace un año, aproximadamente, yo trabajo allí y sé que hay mucho racismo. En mi corporación, por ejemplo, de un total de 500 obreros apenas hay cinco negros…No existe una política expresa que plantee que hay que ser blanco para trabajar en turismo, pero sí está establecido que hay que tener un porte y un aspecto agradable y los negros no lo tienen…En la tienda de modas más elegante de la ciudad, La Maisson, todos los trabajadores son blancos, de las 14 modelos una sola es mulata. En turismo son tan raras las mujeres negras, que cuando aparece alguna, la gente siempre comenta que debe estarse acostando con un jefe importante. Los pocos negros que hay realizan siempre labores duras, como camioneros o en los grandes almacenes cargando mercancías; pero nunca teniendo que ver con los turistas, ni siquiera hay negros en labores de limpieza. Todo el personal que trabaja para el turismo es blanco. Conozco una negra fea que me contó su experiencia cuando quiso trabajar en turismo. Ella es licenciada en Economía y especialista en Computación, habla inglés, francés y alemán. Se presentó a la entrevista muy bien vestida, aunque ella misma me confesó que todo era prestado. Pues bien, fue algo muy desagradable, por en definitiva no la aceptaron, pero tampoco le dieron un motivo especifico…la persona que la entrevistó no sabía cómo conducir la situación, porque no podía decirle “no te aceptamos por negra”…yo pienso que debía haberse tenido en cuenta sus conocimientos; en definitiva, en turismo trabajan algunas blancas que también son feas, aunque sean blancas. Hace unos días, un representante de una corporación de turismo dijo en público que él no quiere negros en su corporación, porque “el negro nunca termina lo que empieza”
Cualquier ingenuo podría pensar que lo expuesto anteriormente por una mujer de piel blanca y gerente de una corporación de turismo constituye sólo un caso aislado en el entramado étnico de la sociedad cubana. Y nada más lejos de la verdad y el despiste. Casos como este juegan un papel protagónico en el día a día de la población cubana favorecido por disímiles circunstancias. El negro que más negro sea es menos negro que el silencio cómplice y calladas por respuestas del régimen respecto a un fenómeno que tiende a intensificarse y que echa por tierra la tan alabada justicia social del socialismo cubano. Fenómeno que de no atajarse ahora, costará al país la bochornosa experiencia de ser testigo ocular de venideras revueltas por parte de su población afro descendiente a favor de sus derechos ciudadanos. Revueltas que se harán de frente al mundo, para que entonces, que se avergüence el amo.
Makandalmm”yahoo.com
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