Por Manuel Aguirre Lavarere
(Mackandal)
El huracán Ike entró a Cuba por Baracoa en la provincia de Oriente y por las mismas aguas de Nipe donde hace más de un siglo fue encontrada la virgen de la Caridad del Cobre, patrona nacional y recorriendo de punta a punta todo el archipiélago cubano con un saldo destructivo impresionante, cuyo monto se calcula en alrededor de cinco mil millones de dólares, dinero no disponible, al menos para la población, en las estragadas arcas del estado cubano. Más de doscientas mil viviendas en derrumbe total o parcial, campos de cítricos, plátanos y otros cultivos de ciclo corto colapsaron ante el empuje de las aguas y la fuerza de los vientos.
Ayuda de diferentes países llegan a la Isla, tales son los casos de Venezuela, Rusia y la disposición del gobierno brasileño para aminorar en algo esta calamidad nacional; ayuda muy oportuna en momentos indescriptibles, y para los que estamos pasando esta amarga experiencia sabemos el valor que representa si con ella no se especula y llega de forma decorosa y transparente a los damnificados. Ayuda que en momentos tan cruciales no deben rechazarse, venga de donde venga si es avalada por la buena voluntad y despojada de componendas y arbitrariedades políticas para sacar de ella un triunfalismo pírrico en detrimento del bienestar común y de un pueblo que se sabe despojado de lo mínimo indispensable para la vida. Ayuda que debe estar por encima de encontronazos políticos y fundamentalismos ideológicos, porque lo que importa es el bienestar y la vida, bienestar que jamás ha tenido el pueblo cubano, y una vida que se fuga a canto por la maltrecha alimentación de tantos años y un envejecimiento que en pocos años convertirá a Cuba en asilo.
Lo que se juega ahora es el bienestar y el sobrevivir de los cubanos. Y cuando los principios que sostienen a una ideología no son compatibles con ese bienestar, ¿dónde está la dignidad? Cuando ante él se anteponen la apología triunfalista y peroratas paternalistas, cuando se prioriza el capricho y la soberbia, entonces salen sobrando.
miércoles, 1 de octubre de 2008
TACO TACO, ENTRE HURACANES Y OLVIDO.
Por Manuel Aguirre Lavarrere
(Mackandal)
Lo perdimos todo!, dice una mujer ya anciana en el poblado de Taco Taco en la provincia de Pinar del Río. Alguien entre el tumulto de personas aglomeradas viendo los desastres que a su paso dejó el huracán Ike, le pregunta “¿pero es que antes teníamos algo? Ella baja la cabeza y un momento después levanta la vista con ojos lagrimosos y contempla lo que una vez fue su casa.” Bueno, han dicho que el gobierno se va a encargar de todo, así que…”Yo espero que lo hagan, y con la misma fuerza que hablaron cuando el Katrina desbarató ese lugar en Estados Unidos, cómo se llama...”Nueva Orlean, me atreví a decirle.” Eso mismo eso mismo; así que ahora les toca a ellos poner en práctica tanto vigor, porque mire usted como estamos y por
aquí no ha pasado nadie, así que eso de que están yendo a todos los
rincones es mentira. Aquí a Taco Taco no ha venido ningún peje
gordo de esos que andan recorriendo los lugares, ninguno; y están en la obligación de ayudarnos porque si ellos lo tienen todo y lo controlan todo, también están en la obligación de ayudarnos porque aquí nadie tiene nada.
Al contestar una pregunta de este reportero sobre un artículo leído en el programa de debates políticos Mesa Redonda de la televisión cubana, este poblador, del cual la fuerza de sus palabras me hicieron olvidar su nombre, dijo, “ Mira chico, en tiempos de vacas flacas lo que cuenta es engordarlas”.
(Mackandal)
Lo perdimos todo!, dice una mujer ya anciana en el poblado de Taco Taco en la provincia de Pinar del Río. Alguien entre el tumulto de personas aglomeradas viendo los desastres que a su paso dejó el huracán Ike, le pregunta “¿pero es que antes teníamos algo? Ella baja la cabeza y un momento después levanta la vista con ojos lagrimosos y contempla lo que una vez fue su casa.” Bueno, han dicho que el gobierno se va a encargar de todo, así que…”Yo espero que lo hagan, y con la misma fuerza que hablaron cuando el Katrina desbarató ese lugar en Estados Unidos, cómo se llama...”Nueva Orlean, me atreví a decirle.” Eso mismo eso mismo; así que ahora les toca a ellos poner en práctica tanto vigor, porque mire usted como estamos y por
aquí no ha pasado nadie, así que eso de que están yendo a todos los
rincones es mentira. Aquí a Taco Taco no ha venido ningún peje
gordo de esos que andan recorriendo los lugares, ninguno; y están en la obligación de ayudarnos porque si ellos lo tienen todo y lo controlan todo, también están en la obligación de ayudarnos porque aquí nadie tiene nada.
Al contestar una pregunta de este reportero sobre un artículo leído en el programa de debates políticos Mesa Redonda de la televisión cubana, este poblador, del cual la fuerza de sus palabras me hicieron olvidar su nombre, dijo, “ Mira chico, en tiempos de vacas flacas lo que cuenta es engordarlas”.
miércoles, 24 de septiembre de 2008
El empuje independiente
El Centro Cultural Independiente Solidaridad acaba de celebrar su primera junta directiva con el fin de buscar soluciones a los problemas que vienen afrontando desde que decidieron fundar el proyecto en . No tenemos recursos, lo que estamos haciendo es con nuestro propio esfuerzo y algo que nos donan algunas embajadas interesadas en el proyecto, dice Sonia Garro, presidenta del proyecto, cuya sede se encuentra en calle 118, nro45, e/.25y47 en Mariano, Ciudad de la Habana. Pero a pesar de las limitaciones materiales y económicas y de el acoso que mantiene la policía sobre el Centro y el estar intimidando a las madres de los niños para que no asistan , no hemos dejado de dar nuestras actividades y ellos no han dejado de asistir, continua diciendo su presidenta, y concluye. Ellos asisten porque encuentran un espacio donde sin pagar un centavo, pueden dar rienda suelta a la imaginación, bailar, cantar, pintar y otras muchas actividades donde se sienten realizados.
El Centro, que próximamente cumplirá su primer año de fundado ha sido visitado y elogiado por varias personalidades de embajadas acreditadas en cuba. Estamos muy contentos con el proyecto, porque vemos que aquellos niños que difícilmente puedan entrar en una escuela de arte, y todos sabemos por qué, aquí pueden sentirse realizados, sin discriminación y sin que nadie los ofenda para darle prioridad a otros porque e blanco o hijo de quien sabe quien, dice Ramón Alejandro Muñoz, subdirector del proyecto.
Hemos sido invitados a varias actividades en algunas embajadas y ahora mismo nos estamos preparando para la semana de la cultura italiana en Cuba, donde por supuesto, hemos sido invitados, concluye Sonia Garro.
Manuel Aguirre Lavarere
(Mackandal)
El Centro, que próximamente cumplirá su primer año de fundado ha sido visitado y elogiado por varias personalidades de embajadas acreditadas en cuba. Estamos muy contentos con el proyecto, porque vemos que aquellos niños que difícilmente puedan entrar en una escuela de arte, y todos sabemos por qué, aquí pueden sentirse realizados, sin discriminación y sin que nadie los ofenda para darle prioridad a otros porque e blanco o hijo de quien sabe quien, dice Ramón Alejandro Muñoz, subdirector del proyecto.
Hemos sido invitados a varias actividades en algunas embajadas y ahora mismo nos estamos preparando para la semana de la cultura italiana en Cuba, donde por supuesto, hemos sido invitados, concluye Sonia Garro.
Manuel Aguirre Lavarere
(Mackandal)
miércoles, 17 de septiembre de 2008
DE UN CUBANO QUE SSUFRE
El principio del poder está en aparentar
proteger y querer al pueblo.
Robert Fisk
Periódicos, noticiarios de radio y televisión son portavoces de un nuevo anteproyecto que a propuesta del Ministerio del Trabajo y Seguridad social en Cuba, discuten, tanto en asambleas laborales como en cualquier esquina del país, medidas tales como el alargamiento de la edad laboral, ahora de sesenta y cinco años para los hombres y sesenta para las mujeres dado el acelerado envejecimiento y la baja tasa de natalidad en la población cubana. Salvador Valdés Mesa, secretario general de la CTC y Alfredo Morales Cartaya, ministro del Trabajo, así como Alfonso Fraga y Osvaldo Martínez no se cansan de elogiar, en sendas Mesas Redondas y a toda pantalla televisiva, los logros obtenidos por la clase obrera cubana gracias a la revolución triunfante de 1959.
Pero seria muy confortable- y ya usando un vocablo del castellano antiguo-, que, para arredondar el asunto, fueran llevados a debate los abusos y atropellos psicológicos que ha sufrido y sufre más de un obrero en su centro laboral, los despidos involuntarios y el nepotismo ilustrado que experimenta hoy la clase obrera cubana, además de la apatía del ciudadano promedio en la credibilidad de tales beneficios, cuando una creciente masa de desempleados ha visto trunca sus esperanzas de justicia con las calladas por respuesta de sindicaleros que, fieles a un mujalismo de nuevo tipo y despojados de toda dignidad, andan más preocupados en ganar el beneplácito oficial y maridajes con administraciones caníbales, que en defender las justas demandas de sus afiliados, aunque fuera tan sólo, por la memoria de los que un día dieron la vida por los más miserables, para que ellos, aunque no lo merecen, pudieran hoy estar ocupando tan alto cargo de compromiso.
Dice Mateo 12,34 que de la abundancia del corazón habla la boca. Yo llevo la amarga experiencia que me privó de mi diario laboreo después de estar trabajando, sin tacha alguna y sin un día de descanso, por algo más de ocho años, por el capricho de un trío de degenerados y esbirros del derecho sindical formado por el ex coronel Carlos de Vernes, Mercedes Naranjo y Maria Coto en el departamento administrativo del sexto piso de la televisión cubana como obrero ejemplar. Y a más de año y medio no ha sido restaurada la injusticia. Soy un desempleado involuntario en plena edad laboral y muero de hambre, sí, muero de hambre en esta Cuba socialista que tanto bembetea la protección al obrero.
Tendría el periódico Trabajadores la valentía y transparencia revolucionaria de hacer suyo el dolor ajeno; y fiel a la memoria histórica que le dio origen, publicar estas líneas, y elevar, tanto a Salvador Valdés Mesa como a Morales Cartaya esta denuncia de quien, no tiene miedo, vive en Cuba, y seguirá, mientras que respire, denunciando, tanto dentro como fuera del país, esta y otras dolorosas injusticias que atentan contra la estabilidad psíquica y el deterioro de la vida; vergonzantes conductas que violan todo principio del derecho humano. Y dispuesto al debate donde quiera que fuere necesario. Porque como ya dije una vez, no hay mayor confor para un hombre, que ver cumplida la justicia, y a los esbirros descabezados a los pies.
Apegado a la verdad.
Manuel Aguirre Lavarere
(Mackandal)
proteger y querer al pueblo.
Robert Fisk
Periódicos, noticiarios de radio y televisión son portavoces de un nuevo anteproyecto que a propuesta del Ministerio del Trabajo y Seguridad social en Cuba, discuten, tanto en asambleas laborales como en cualquier esquina del país, medidas tales como el alargamiento de la edad laboral, ahora de sesenta y cinco años para los hombres y sesenta para las mujeres dado el acelerado envejecimiento y la baja tasa de natalidad en la población cubana. Salvador Valdés Mesa, secretario general de la CTC y Alfredo Morales Cartaya, ministro del Trabajo, así como Alfonso Fraga y Osvaldo Martínez no se cansan de elogiar, en sendas Mesas Redondas y a toda pantalla televisiva, los logros obtenidos por la clase obrera cubana gracias a la revolución triunfante de 1959.
Pero seria muy confortable- y ya usando un vocablo del castellano antiguo-, que, para arredondar el asunto, fueran llevados a debate los abusos y atropellos psicológicos que ha sufrido y sufre más de un obrero en su centro laboral, los despidos involuntarios y el nepotismo ilustrado que experimenta hoy la clase obrera cubana, además de la apatía del ciudadano promedio en la credibilidad de tales beneficios, cuando una creciente masa de desempleados ha visto trunca sus esperanzas de justicia con las calladas por respuesta de sindicaleros que, fieles a un mujalismo de nuevo tipo y despojados de toda dignidad, andan más preocupados en ganar el beneplácito oficial y maridajes con administraciones caníbales, que en defender las justas demandas de sus afiliados, aunque fuera tan sólo, por la memoria de los que un día dieron la vida por los más miserables, para que ellos, aunque no lo merecen, pudieran hoy estar ocupando tan alto cargo de compromiso.
Dice Mateo 12,34 que de la abundancia del corazón habla la boca. Yo llevo la amarga experiencia que me privó de mi diario laboreo después de estar trabajando, sin tacha alguna y sin un día de descanso, por algo más de ocho años, por el capricho de un trío de degenerados y esbirros del derecho sindical formado por el ex coronel Carlos de Vernes, Mercedes Naranjo y Maria Coto en el departamento administrativo del sexto piso de la televisión cubana como obrero ejemplar. Y a más de año y medio no ha sido restaurada la injusticia. Soy un desempleado involuntario en plena edad laboral y muero de hambre, sí, muero de hambre en esta Cuba socialista que tanto bembetea la protección al obrero.
Tendría el periódico Trabajadores la valentía y transparencia revolucionaria de hacer suyo el dolor ajeno; y fiel a la memoria histórica que le dio origen, publicar estas líneas, y elevar, tanto a Salvador Valdés Mesa como a Morales Cartaya esta denuncia de quien, no tiene miedo, vive en Cuba, y seguirá, mientras que respire, denunciando, tanto dentro como fuera del país, esta y otras dolorosas injusticias que atentan contra la estabilidad psíquica y el deterioro de la vida; vergonzantes conductas que violan todo principio del derecho humano. Y dispuesto al debate donde quiera que fuere necesario. Porque como ya dije una vez, no hay mayor confor para un hombre, que ver cumplida la justicia, y a los esbirros descabezados a los pies.
Apegado a la verdad.
Manuel Aguirre Lavarere
(Mackandal)
miércoles, 27 de agosto de 2008
AZULES Y PLEBEYOS.
Nada ya es importante con respecto a lo que se dice y se hace. De pronto da la impresión de estar viviendo en un país idílico para la mentira. Y de echo lo es, pues el sólo comprobar que los cubanos tenemos, por fin, derecho a la obtención de un DVD en moneda convertible, es para abstenerse, y que ya, por fin, podemos alojarnos en hoteles que antes como ahora son exclusividad para los turistas extranjeros, y que podemos, por fin, tener nuestra computadora en casa sin que nadie nos moleste y sin que a nadie le importe sobre lo que en ella escribimos, es sencillamente, una colosal y abusiva mentira.
Los que pueden comprar y gozar en Cuba de lo que en ningún país del mundo es un privilegio para nadie, algo que si hubiera beneficiaría siempre al nacional, son los mismos que hasta ahora, y desde que fueron concebidos, lo han tenido, salvo algunos campesinos que gracias al apego a la tierra y un constante batallar contra las adversidades climáticas y delictivas, se han labrado, a fuerza de trabajo, una sólida fortuna.
Pero a los que me refiero son a esos que antes como ahora el pueblo los sigue llamando los ‘’hijos de papá’’ y para los que no hay que romperse mucho el coco para saber y distinguir en la avalancha de descamisados y marginados, quienes son. Ellos sí pueden labrarse un presente sin sobresaltos y un futuro que les viene asegurado desde la cuna, algo prohibido para los que quizá, y no en pocos casos, podrían tener más capacidad y entereza, aunque no sean de familias reales ni tenga la sangre azul.
La caída del comunismo en Europa, principalmente en Rumania y la ex Unión Soviética, mostró, en bandeja de plata, la hipocresía de los más connotados defensores de la doctrina marxista. Esos que proclamaban como único antídoto para el mundo el establecimiento globalizado del socialismo real, hoy son los que poseen buena parte de las mayores riquezas del país y se han convertido en los abanderados y doctrinarios del más crudo e irreverso capitalismo monopolista al haberse zampado la mayor cantidad de bienes y despeluznar las arcas gubernamentales. Dinero que sus pueblos ayudaron a forjar para el bien común a base de sacrificio y ceguera política.
Cuba no será diferente, la mentalidad consumista del cubano le viene de la cuna. Hoy más penetrada al verse privado de lo mínimo indispensable para la subsistencia, icono que lo ha hecho relegar valores tan fundamentales como el compartimiento, la bondad y el compañerismo pleno. Hoy cada cual ala para sí, no hay tiempo ni lugar para ver la pobreza del vecino, no hay tiempo ni lugar para el justo socorro a la miseria.
Y en esta agudizante crisis de valores humanos y escasez, los únicos que salen ilesos de semejante bochorno político-social, son los mismos que ahora pueden, muchos sin haber tirado un tiro al aire, disfrutar de hoteles que desde siempre han disfrutado, comprar algo que ya poseían cuando era delito y otros artículos liberados para la población cubana. Ellos son los que mañana, como en Rumania y la ex Unión Soviética, se creerán con el derecho del control y apropiación de los bienes de la nación si el pueblo lo permitiera y no los rastreara donde quiera que se metan, algo que de seguro ocurrirá. Porque nada da más confor al alma que ver cumplida la justicia, y a los esbirros descabezados a los pies.
Nada ya es importante con respecto a lo que se dice y se hace. De pronto da la impresión de estar viviendo en un país idílico para la mentira. Y de echo lo es, pues el sólo comprobar que los cubanos tenemos, por fin, derecho a la obtención de un DVD en moneda convertible, es para abstenerse, y que ya, por fin, podemos alojarnos en hoteles que antes como ahora son exclusividad para los turistas extranjeros, y que podemos, por fin, tener nuestra computadora en casa sin que nadie nos moleste y sin que a nadie le importe sobre lo que en ella escribimos, es sencillamente, una colosal y abusiva mentira.
Los que pueden comprar y gozar en Cuba de lo que en ningún país del mundo es un privilegio para nadie, algo que si hubiera beneficiaría siempre al nacional, son los mismos que hasta ahora, y desde que fueron concebidos, lo han tenido, salvo algunos campesinos que gracias al apego a la tierra y un constante batallar contra las adversidades climáticas y delictivas, se han labrado, a fuerza de trabajo, una sólida fortuna.
Pero a los que me refiero son a esos que antes como ahora el pueblo los sigue llamando los ‘’hijos de papá’’ y para los que no hay que romperse mucho el coco para saber y distinguir en la avalancha de descamisados y marginados, quienes son. Ellos sí pueden labrarse un presente sin sobresaltos y un futuro que les viene asegurado desde la cuna, algo prohibido para los que quizá, y no en pocos casos, podrían tener más capacidad y entereza, aunque no sean de familias reales ni tenga la sangre azul.
La caída del comunismo en Europa, principalmente en Rumania y la ex Unión Soviética, mostró, en bandeja de plata, la hipocresía de los más connotados defensores de la doctrina marxista. Esos que proclamaban como único antídoto para el mundo el establecimiento globalizado del socialismo real, hoy son los que poseen buena parte de las mayores riquezas del país y se han convertido en los abanderados y doctrinarios del más crudo e irreverso capitalismo monopolista al haberse zampado la mayor cantidad de bienes y despeluznar las arcas gubernamentales. Dinero que sus pueblos ayudaron a forjar para el bien común a base de sacrificio y ceguera política.
Cuba no será diferente, la mentalidad consumista del cubano le viene de la cuna. Hoy más penetrada al verse privado de lo mínimo indispensable para la subsistencia, icono que lo ha hecho relegar valores tan fundamentales como el compartimiento, la bondad y el compañerismo pleno. Hoy cada cual ala para sí, no hay tiempo ni lugar para ver la pobreza del vecino, no hay tiempo ni lugar para el justo socorro a la miseria.
Y en esta agudizante crisis de valores humanos y escasez, los únicos que salen ilesos de semejante bochorno político-social, son los mismos que ahora pueden, muchos sin haber tirado un tiro al aire, disfrutar de hoteles que desde siempre han disfrutado, comprar algo que ya poseían cuando era delito y otros artículos liberados para la población cubana. Ellos son los que mañana, como en Rumania y la ex Unión Soviética, se creerán con el derecho del control y apropiación de los bienes de la nación si el pueblo lo permitiera y no los rastreara donde quiera que se metan, algo que de seguro ocurrirá. Porque nada da más confor al alma que ver cumplida la justicia, y a los esbirros descabezados a los pies.
NO CONFUNDIR LA LECHE CON LA MAGNESIA
NO CONFUNDIR LA LECHE CON LA MAGNESIA
Lo que para algunos constituye un punto de giro en la política cubana, tales como el acceso de los cubanos a los hoteles para turistas extranjeros, la posibilidad de comprar computadoras, motos y DVD, son, ni más ni menos, que un derecho ciudadano del que hasta ahora hemos carecido y sin que para ello se necesite un documento oficialista. Derechos a los que hemos sido segregados producto de las restricciones y leyes embudos so pretexto de cualquier cosa en aras de mantener un desesperante y abusivo control con cuanta persona se identifique como ciudadano de esta Isla. Derechos que su propia creencia hace que nos sintamos estimulados cuando deja de ser tabú y lo cofundamos entonces con ese vocablo que, según mi viejo y destartalado Larousse, define como
Modificación que resulta de ello, muda, mudanza, traslado, crisis y reemplazo; y es aquí, en esta ultima accesión, donde sí estaríamos en un verídico cambio de mentalidad y apertura plena.
NO CONFUNDIR LA LECHE CON LA MAGNESIA
Lo que para algunos constituye un punto de giro en la política cubana, tales como el acceso de los cubanos a los hoteles para turistas extranjeros, la posibilidad de comprar computadoras, motos y DVD, son, ni más ni menos, que un derecho ciudadano del que hasta ahora hemos carecido y sin que para ello se necesite un documento oficialista. Derechos a los que hemos sido segregados producto de las restricciones y leyes embudos so pretexto de cualquier cosa en aras de mantener un desesperante y abusivo control con cuanta persona se identifique como ciudadano de esta Isla. Derechos que su propia creencia hace que nos sintamos estimulados cuando deja de ser tabú y lo cofundamos entonces con ese vocablo que, según mi viejo y destartalado Larousse, define como
Modificación que resulta de ello, muda, mudanza, traslado, crisis y reemplazo; y es aquí, en esta ultima accesión, donde sí estaríamos en un verídico cambio de mentalidad y apertura plena.
miércoles, 20 de agosto de 2008
TITULO; La razón de ser
Autor Manuel Aguirre Lavarrere.
(Mackandal)
Correo electrónico: makandalmm@yahoo.com
En carta dirigida al ministro de las FAR, general de ejercito Raúl Castro Ruz, y entregada de forma personal por miedo a su extravió, donde me dieron un pequeño papel como comprobante de que la misma había sido entregada y se me aseguró que fuera cual fuere el resultado obtendría respuesta, algo que no ha ocurrido a más de ciento ochenta días de ser entregada, (el plazo fue de 60),me doy a la reflexión sobre uno de los varios encontronazos que he tenido antes y después del envío de la mencionada carta, con el jefe de Programación de la Televisión Cubana, el señor Freddy, del cual olvido el apellido, aunque no lo creo necesario para esta reflexión, pues es de conocimiento probado que a los fulleros se les entra con la manga al codo.
Este señor me ha dicho que yo quiero ser líder y que por eso estoy pasando los trabajos que paso mientras que los que han cometido la violación laboral contra mi persona, gozan de buena salud, y más rozagantes que antes en sus puestos y sin que les importe el derecho ni la miseria del prójimo.
Y claro que es así, tiene que ser así en una Cuba donde cada día es menos la importancia que cobran las leyes cuando del obrero se trata, donde los sindicarlos amarillos pululan por su respeto con apego incondicional, o condicionado, a las administraciones, y donde los canales a seguir dan la impresión de los canales de Venecia, que todos dan al mar, y son cloacas. Claro que tiene que ser así. En un país los malos duermen bien; claro que tiene que ser así, como él, si algún día cometiera o se le descubre cualquier fechoría que no ponga en peligro la imagen del Estado, puede estar seguro que nada le pasará, a no ser, quizás, una amonestación como correctivo de ciencia ficción. Y es que ese es el juego, y contra un dirigente, revolucionario, nada se puede; mucho menos si éste es un militar que venga a ocupar un puesto en una entidad civil, con sus manías de pelotón atenjó.
Pero resulta que es muy fácil insultar, vejar, calumniar y burlarse de quienes no gozamos del mismo derecho de ser escuchados, y menos el de llevar nuestras quejas a una columna de los periódicos nacionales con nuestro propio eco y decir lo que pensamos. Todo ello es muy fácil cuando se goza de tales prebendas, y de autorizo de encarcelar a seres, a los que las sagradas leyes constitucionales, no les asiste, más allá, y casi nunca, de lo que conviene ser asistido en sus beneficios; y sí prestas y dispuestas para llevarlo a prisión si osara, como ellos, darlas por olvidadas. Pero como expuse en la carta mencionada., sigo adelante, consciente, de que en la búsqueda de la razón y el derecho, no habrán fronteras ni decadencia alguna; porque el pedir la restauración de la vergüenza, la restauración de la dignidad y de los derechos a que se asisten por haber nacido, valores todos inherentes y sin distingo a todo ser humano, no pueden hacerlos flaquear la flojera y la irónica verborrea de los que serian incapaces de hacer lo mismo por falta de valor, y eso que creen tener, hombría; cuando en verdad, y gracias a los privilegios y a la segregacionismo made in Cuba que los ampara y son beneficiarios, gozan , gracias al poder que poseen, del hacer valedera la mentira y envalentonar la cobardía. Pero como dije antes, esto no hace a un hombre; la hombría consiste en el tener valor para convivir con u pensamiento diferente, en el tener valor para impartir justicia, aunque ella se vuelva contra nosotros mismos. Y en el caso de Cuba, hacer patente el anhelo del apóstol, demostrando, ante todo, de que la Ley primera de la Republica, es el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre. Sólo así, tendría, si acaso, alguna razón de ser.
Autor Manuel Aguirre Lavarrere.
(Mackandal)
Correo electrónico: makandalmm@yahoo.com
En carta dirigida al ministro de las FAR, general de ejercito Raúl Castro Ruz, y entregada de forma personal por miedo a su extravió, donde me dieron un pequeño papel como comprobante de que la misma había sido entregada y se me aseguró que fuera cual fuere el resultado obtendría respuesta, algo que no ha ocurrido a más de ciento ochenta días de ser entregada, (el plazo fue de 60),me doy a la reflexión sobre uno de los varios encontronazos que he tenido antes y después del envío de la mencionada carta, con el jefe de Programación de la Televisión Cubana, el señor Freddy, del cual olvido el apellido, aunque no lo creo necesario para esta reflexión, pues es de conocimiento probado que a los fulleros se les entra con la manga al codo.
Este señor me ha dicho que yo quiero ser líder y que por eso estoy pasando los trabajos que paso mientras que los que han cometido la violación laboral contra mi persona, gozan de buena salud, y más rozagantes que antes en sus puestos y sin que les importe el derecho ni la miseria del prójimo.
Y claro que es así, tiene que ser así en una Cuba donde cada día es menos la importancia que cobran las leyes cuando del obrero se trata, donde los sindicarlos amarillos pululan por su respeto con apego incondicional, o condicionado, a las administraciones, y donde los canales a seguir dan la impresión de los canales de Venecia, que todos dan al mar, y son cloacas. Claro que tiene que ser así. En un país los malos duermen bien; claro que tiene que ser así, como él, si algún día cometiera o se le descubre cualquier fechoría que no ponga en peligro la imagen del Estado, puede estar seguro que nada le pasará, a no ser, quizás, una amonestación como correctivo de ciencia ficción. Y es que ese es el juego, y contra un dirigente, revolucionario, nada se puede; mucho menos si éste es un militar que venga a ocupar un puesto en una entidad civil, con sus manías de pelotón atenjó.
Pero resulta que es muy fácil insultar, vejar, calumniar y burlarse de quienes no gozamos del mismo derecho de ser escuchados, y menos el de llevar nuestras quejas a una columna de los periódicos nacionales con nuestro propio eco y decir lo que pensamos. Todo ello es muy fácil cuando se goza de tales prebendas, y de autorizo de encarcelar a seres, a los que las sagradas leyes constitucionales, no les asiste, más allá, y casi nunca, de lo que conviene ser asistido en sus beneficios; y sí prestas y dispuestas para llevarlo a prisión si osara, como ellos, darlas por olvidadas. Pero como expuse en la carta mencionada., sigo adelante, consciente, de que en la búsqueda de la razón y el derecho, no habrán fronteras ni decadencia alguna; porque el pedir la restauración de la vergüenza, la restauración de la dignidad y de los derechos a que se asisten por haber nacido, valores todos inherentes y sin distingo a todo ser humano, no pueden hacerlos flaquear la flojera y la irónica verborrea de los que serian incapaces de hacer lo mismo por falta de valor, y eso que creen tener, hombría; cuando en verdad, y gracias a los privilegios y a la segregacionismo made in Cuba que los ampara y son beneficiarios, gozan , gracias al poder que poseen, del hacer valedera la mentira y envalentonar la cobardía. Pero como dije antes, esto no hace a un hombre; la hombría consiste en el tener valor para convivir con u pensamiento diferente, en el tener valor para impartir justicia, aunque ella se vuelva contra nosotros mismos. Y en el caso de Cuba, hacer patente el anhelo del apóstol, demostrando, ante todo, de que la Ley primera de la Republica, es el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre. Sólo así, tendría, si acaso, alguna razón de ser.
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