martes, 25 de enero de 2011

martes, 18 de enero de 2011

Reconocimiento a la vergüenza

Manuel Aguirre Lavarrere
(Mackandal)
Momento de orgullo y empoderamiento para los afrodescendientes debe constituir la decisión de la Organización de Naciones Unidas al declarar el año 2011 como año del afrodescendiente, lo que significa un paso de avance en la toma de conciencia colectiva a la vez que da un voto de credibilidad a los distintos actores que luchan contra la discriminación racial.
En Cuba, un país con mayoría poblacional de negros y mestizos esta decisión ha sido acogida con opacidad. No importa que la próxima y esperada Feria del Libro a celebrarse en la Isla esté dedicada al hermano pueblo haitiano, cuya decisión tiende más al cacareo político que a la verdadera transparencia de la sensibilidad humana. Mañana puede estar dedicada a los mamelucos, sin que por eso cambie nada. Todo es posible según sople el viento y hacia donde vayan encaminados los intereses impositivo y político que el régimen de la Habana estime conveniente.
Pero si colateralmente y sin pasionismo, hay un sector de la población cubana que merece reconocimiento y ser escuchada, ella tiene un nombre׃ Los negros cubanos. Y no por ser negros ni llevar en sus vidas la ignominia histórica de la esclavitud.
El desarrollo económico que alcanzo Cuba durante la época colonial fue gracias al trabajo de quienes llegaron maniatados y a fuerza de latigazos. Esos negros representan hasta el momento presente la fuerza motriz de la economía cubana y llenaron de oro los bolsillos de sus represores.
Nadie podrá escribir con veracidad la historia de las luchas independentistas de Cuba, si antes no resalta la participación de la población negra, que en mayoría abrumadora a cualquier otro grupo étnico se sumó a las getas libertarias con la esperanza de alcanzar una vida mejor, vida que jamás les llegó después del exterminio de un buen número de ellos llevado a cabo por sus compatriotas blancos de las guerras independentista y que tuvo como colofón la masacre de los Independientes de Color en 1912.
La dedicación del año 2011 a la población afrodescendiente, deja bien claro al régimen de la Habana, que el racismo revolucionario que sufre la población de Cuba, es curable desde cualquier punto de vista, si este país tuviera la oportunidad de vivir en democracia, y tener un gobierno al servicio de los intereses, las ansias y los anhelos de la ciudadanía.

martes, 11 de enero de 2011

RELACIÓN DE SERVIDUMBRE

Manuel Aguirre Lavarrere
(Mackandal)
Los debates que se vienen llevando a cabo con víspera al sexto congreso de los comunistas cubanos, están basados fundamentalmente en la preferencia de rango. Aunque se hable de revolución del pueblo y para el pueblo, aunque se trate de hipnotizar a las masas bajo agotadas consignas de adoctrinamiento, que es visible escuchar en la boca de ministros como Marino Murillo y el propio jefe del gobierno, Raúl Castro Ruz la obligada militancia en torno a la obediencia que debe primar en la ciudadanía sobre los acuerdos tomados por los únicos que verdaderamente tienen voz y voto en Cuba, cuya liberad de expresión no corre el riesgo de ser encarcelada ni reprimidas. Pues el cuentico a lo tía tata de que todos podemos hablar, oculta, a mi juicio, una segunda intentona golpista justamente dirigida la restricción y calamidades del pueblo, con vistas a el fortalecimiento del régimen.
Cuba vive momentos de incertidumbre. La poca credibilidad de un régimen despótico y dictatorial sólo puede anidar en las mentes de quienes justifican los errores pasados y recientes con los enfrentamientos ideológicos con los Estados Unidos y la Unión Europea, que ahora, más que nunca, a puestos los puntos sobre las íes para dejar en claro sus condiciones para el levantamiento de la llamada Posición Común respecto a Cuba y muy bien acogida por la oposición pacífica en la Isla y por ciudadanos que, aunque no totalmente en desacuerdo con el régimen, comprenden la necesidad imperiosa de cambios a favor de la patria y las libertades ciudadanas recogidas en los distintos tratados internacionales, a los que Cuba, aun comprometida con muchos de ellos, es incapaz de cumplir ni siquiera someramente.
Las conquistas alcanzadas por la clase obrera cubana tras años de sacrificio y asesinatos de sus más emblemáticos líderes, han devenido en una relación de servidumbre entre el estado y el pueblo. Nada de fraternal tienen los acuerdos tomados en el Parlamento de los comunistas cubanos. Nada que ver con los derechos que deben primar en una ciudadanía a los que los gobiernos están obligados a cumplir y ser participes de ellos, y muy lejos están de ser verdaderos acuerdos soberanos, pues hoy, como nunca antes, los cubanos hemos perdido el orgullo patrio y la soberanía. Sὁlo el régimen que desgobierna a Cuba ejerce su soberanía sobre la voluntad y las ansias libertarias de un pueblo cansado de mentiras y manipulaciones políticas, propias de los regímenes al estilo del derrocado gobierno sádico de Saddam Hussein, que tras esconderse en una cloaca durante la invasión libertaria de los Estados Unidos, purgó sus culpas con una cuerda en el cuello, para orgullo de su pueblo, venganza de los kurdos y alivio espiritual de toda Asia.
makandalmm@yahoo.com

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Degradación del derecho

Degradación del derecho
Manuel Aguirre Lavarrere
(Mackandal)
No hay que llamarse a cuento. Si bien la discriminación en Cuba enfoca sus principales componentes hacia la población negra de la Isla, no es menos cierto que la discriminación también puede focalizarse en el hecho mismo de la nacionalidad, es decir, el solo hecho de ser cubano, de haber nacido en Cuba y tener como ciudadanía la cubana, ya de por sí constituye un elemento nocivo para conseguir beneficios reales .Téngase en cuenta que en ningún lugar ni país del mundo ̶ y hago esta comparación dada la enfermiza manía que tiene el régimen cubano de comparar a Cuba con otros países, siempre a beneficio propio y a modo de propaganda comunista ̶ , los nacionales son inferiores a los extranjeros en el empoderamiento de credibilidad y derechos que vienen dados por el haber nacido.
En Cuba, cualquier extranjero de raza blanca, así sea un delincuente o narcotraficante buscado por la Interpool, tiene muchos más derechos y garantías ante los tribunales que el cubano más decente y preparado dentro de la ciudadanía. Y basta simplemente que el primero habra la boca en detrimento del segundo para de inmediato ser arrestado y encarcelado por las fuerzas represivas de régimen.
No es mentira. A poco más de una veintena de días me encontraba conversando con una ciudadana mexicana en el parque Víctor Hugo, en el mismo centro del Vedado. Nos sentamos y después de más de una hora de conversación me invitó a un café en el hotel Colina. Bastó solamente mi presencia para que dos policías de raza mestiza, que deben estar, si tienen vergüenza, avergonzados de su perrísimo proceder, a la vez que solo les basto la presencia de una extranjera en mi mesa para hacer de mi persona cuanto les vino en ganas, me echaran ojo, tal como si estuvieran buscando a un connotado delincuente. Realmente me insulté conmigo mismo y le dije a ella. Mira, ahí los tienes. De inmediato se me acercaron y sin previo saludo me pidieron identificación. No iba a ceder, estaba dispuesto a hacerles cobrar caro el atropello a mi integridad ciudadana. Pero les mostré el carnet de identidad, se apartaron unos pasos y llamaron a no sé donde cuando después de unos minutos de revisar mi carnet, anverso y reverso, me dijeron que tenía que acompañarlos. Les pregunté si se me acusaba de algo y que delito había cometido y hasta donde es capaz de llegar la inmunidad policial en este país cuando en plena vía pública y sin que conste infracción alguna, son capaz de detener y arrestar a un ciudadano por el solo echo de ser negro , porque de eso se trata, y no de otra cosa. Pues en Cuba ya es bien sabido que los estereotipos por el color de la piel prestigian o degradan. Y en el caso de los negros, somos la parte vulnerable, pues siempre se nos asocia a las prácticas más deshonestas, es decir, al robo y la prostitución entre tantas otras que no hacen otra cosa que agudizar el racismo institucionalizado y sembrar más y más el rechazo del negro dentro de la ciudadanía cubana.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

No hacerle el juego

Por: Manuel Aguirre Lavarrere
(Mackandal)
Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.
Articulo 19
Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948)
A veces me sorprende la posición de algunos congresistas y senadores norteamericanos respecto a sus actitudes sobre Cuba y lo fácil que el régimen de la Habana hace creíble sus nebulosas declaraciones, para que desde allá, alguien, con un coeficiente de inteligencia emocional superior, las recicle y trate que los demás se sumen a su contaminada decisión.
El ciudadano norteamericano de origen judío, Alan Gross se encuentra encarcelado en Cuba desde hace casi un año por entregar a las comunidades judías en la isla computadoras y celulares con salida satelital, situación que horroriza a la dictadura por el alcance que tienen estos equipos de alta tecnología y prohibidos en Cuba para la población, que dicho sea de paso, muestra el grado de sometimiento al que está sometido respecto al derecho del flujo de información y donde se viola uno de los más sagrados derechos del ser humano recogidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos.
Sin que haya concluido la investigación de las autoridades del totalitarismo y sin que hasta el momento pese cargo formal sobre él, ya algún cerebro ´´inteligente´´ propuso canjearlo por uno de los cinco cubanos presos por espionaje en los Estados Unidos. De este modo ya lo están declarando culpable de los delitos que el régimen de la Habana pretende imputarle una vez concluidas las investigaciones.
Creo que es una manida forma de hacerle el juego a la dictadura y darle crédito a sus declaraciones, lo que conllevaría al contratista norteamericano a pasar años en las cárceles cubanas para ver si se cumple el milagro del trueque, que de ser posible, conllevaría, de seguro, a otras detenciones y acusaciones de cualquier norteamericano que ponga un pie en la isla y que a ojos vista pueda ser un infiltrado de Washington.
Dar como modelo de humanismo a los regímenes comunistas y satanizar a los Estados Unidos como la serpiente de siete cabezas es lo que siempre ha utilizado estos regímenes en cualquier lugar del mundo para fortalecer sus dictaduras y controlar la mente de sus ciudadanos mediante el miedo y la propaganda.
No estamos en momentos como para hacerle el juego a los dictámenes de la Habana. La patria de Martí y Maceo vive hoy la más inteligente y férrea dictadura que ha tenido en su historia. El descontento de la población y la poca credibilidad que tiene el próximo Congreso comunista, unido a los despidos masivos de trabajadores debido al despilfarro económico y al alto grado de corrupción administrativa, muestran sobradamente el deterioro de un sistema insustancial y corrosivo, que solo podrá salvarse si ilusos y sentimentales hombres de poder le siguen la corriente
Por: Manuel Aguirre Lavarrere
(Mackandal)
Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.
Articulo 19
Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948)
A veces me sorprende la posición de algunos congresistas y senadores norteamericanos respecto a sus actitudes sobre Cuba y lo fácil que el régimen de la Habana hace creíble sus nebulosas declaraciones, para que desde allá, alguien, con un coeficiente de inteligencia emocional superior, las recicle y trate que los demás se sumen a su contaminada decisión.
El ciudadano norteamericano de origen judío, Alan Gross se encuentra encarcelado en Cuba desde hace casi un año por entregar a las comunidades judías en la isla computadoras y celulares con salida satelital, situación que horroriza a la dictadura por el alcance que tienen estos equipos de alta tecnología y prohibidos en Cuba para la población, que dicho sea de paso, muestra el grado de sometimiento al que está sometido respecto al derecho del flujo de información y donde se viola uno de los más sagrados derechos del ser humano recogidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos.
Sin que haya concluido la investigación de las autoridades del totalitarismo y sin que hasta el momento pese cargo formal sobre él, ya algún cerebro ´´inteligente´´ propuso canjearlo por uno de los cinco cubanos presos por espionaje en los Estados Unidos. De este modo ya lo están declarando culpable de los delitos que el régimen de la Habana pretende imputarle una vez concluidas las investigaciones.
Creo que es una manida forma de hacerle el juego a la dictadura y darle crédito a sus declaraciones, lo que conllevaría al contratista norteamericano a pasar años en las cárceles cubanas para ver si se cumple el milagro del trueque, que de ser posible, conllevaría, de seguro, a otras detenciones y acusaciones de cualquier norteamericano que ponga un pie en la isla y que a ojos vista pueda ser un infiltrado de Washington.
Dar como modelo de humanismo a los regímenes comunistas y satanizar a los Estados Unidos como la serpiente de siete cabezas es lo que siempre ha utilizado estos regímenes en cualquier lugar del mundo para fortalecer sus dictaduras y controlar la mente de sus ciudadanos mediante el miedo y la propaganda.
No estamos en momentos como para hacerle el juego a los dictámenes de la Habana. La patria de Martí y Maceo vive hoy la más inteligente y férrea dictadura que ha tenido en su historia. El descontento de la población y la poca credibilidad que tiene el próximo Congreso comunista, unido a los despidos masivos de trabajadores debido al despilfarro económico y al alto grado de corrupción administrativa, muestran sobradamente el deterioro de un sistema insustancial y corrosivo, que solo podrá salvarse si ilusos y sentimentales hombres de poder le siguen la corriente.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

El mito de la belleza blanca

Manuel Aguirre Lavarrere
(Mackandal)

Desde siglos se ha infundido el ya mitológico credo de la belleza blanca, subestimando otros modelos de la amalgama étnica universal. La televisión cubana apuntala este prejuicio. Lejos de reconocer en cada raza su patrón de belleza- y la negra lo tiene-, lo escamotea, y lo vuelve chota.
Siendo así, habrá que esperar que mentalidades más justas y humanas, lo reconozcan, como ya es visible en los Estados Unidos. La joven de ascendencia africana y de raza negra, Noemí Campbell, considerada la mejor modelo del mundo, pone al alcance de la opinión pública mundial, la justeza a la cual no estamos acostumbrados. Y es por ello que no hemos podido ver en pantalla, un seriado, una telenovela, o simplemente un monotemático donde el rol protagónico lo ocupe un negreo, o una actriz afrocubana. La presencia de locutores afrocubanos, es, además de ínfima, ridícula; incluso, en los programas infantiles, bastante manidos, rara vez un niño negro ha salido diciendo un bocadillo, o simplemente cantando una canción. Y es que, para la mayoría de los guionistas y directores blancos de la televisión cubana, el presentar en roles protagónicos a un actor, o familia afrocubana, constituye un tabú, como si tal raza no fuera historia y un sentimiento
Para nadie es un secreto que la inmensa mayoría de las disciplinas deportivas en Cuba, son predominio absoluto de la raza negra, y no porque nadie los haya puesto para llenar un currículo, ni a buena voluntad. Están ahí porque han demostrado ser mejores. Pero este acontecer deportivo llevado a la pantalla-exento de su ficción-, pierde su vigencia y realidad histórica, se trunca despectivamente la valía de los que han puesto por el mundo el nombre de la patria en el más alto pedestal. Tal es así, que un seriado como "Los pequeños campeones", donde todos los protagonistas son blancos, y sus familias, por supuesto lo son, no hay un solo niño negro en papel de puntería. Y pregunto: ¿­refleja esto la realidad deportiva del país? Lejos de reflejarlo, constituye una bofetada y un chantaje indignante al rostro de los deportistas afrocubanos, que analizados a la luz de la razón y el derecho, los han dejado sin historia. Doliendo más el saber que su director, persona de raza negra no supo defender los ideales y la veracidad de la disciplina beisbolera cubana. Pero, por supuesto, no faltan entre la población afrocubana, los renegados y los cruzados en el camino de la buena andanza; y como todo grupo humano, tiene, a sus tíos Tom, y sus Mayotte Capeccias.

Ni para blancos ni para negros dignos.

Manuel Aguirre Lavarrere
(Mackandal)
Es pues preciso dejar que el régimen apriete más y más y que hambreé al pueblo hasta el máximo, para que haya una gran crisis y se produzca la gran conmoción
Juan René Betancourt
Desde la proclamación en plena plaza pública de revolución socialista después de los sucesos de playa Girón, el proyecto revolucionario cubano perdió el Faro de la libertad para convertirse en una libertad sin faro. La revolución que prometió acabar con todo vestigio de desigualdad y racismo devino en la anti ̵revolución de las migajas tomando como referencia a sus bochinches, cualquier altercado surgido con los Estados Unidos primero y con la Unión Europea después, el régimen cubano hace uso de los mismos para repeler contra sus propios conciudadanos, sus errores y falta de tacto, pueblo al que ha sido incapaz de brindar decentemente una existencia con decoro sustentable.
Es por ello, que en esta imaginaria democracia donde nos sumergimos casi doce millones de cubanos, la pluriètnica sociedad cubana, en la lucha por la sobrevivencia bajo un régimen que no la facilita, ha ido posponiendo, por fuerza de la misma vida, sus derechos inalienables fundamentales para el crecimiento del espíritu y la toma de conciencia individual y colectiva en aras de una existencia plena como sociedad civilizada.
Por cuanto democracia imaginaria, patente y únicamente creíble en la mente calenturienta de quienes conducen y desorientan los destinos de la nación, involucrando al pueblo a regañadientes en sus caprichos y ambiciones de poder, la libre expresión del pensamiento, ya sea de izquierda, de centro o de derecha están prohibidos y rigurosamente penalizados.
makadalmm@yahoo.com